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El párroco de Manacor, envuelto en la polémica de la cruz de los caídos

Una publicación en redes sociales llevan a Toni Amorós a “matizar” su opinión sobre el derribo del monumento

Momento en que la máquina derriba la cruz.

Una semana después de la retirada por sorpresa del monumento franquista de la Cruz de los Caídos en Son Servera, la polémica sigue más encendida que nunca. Sobre todo si uno echa un vistazo en las redes sociales. De hecho, los internautas han aprovechado la eliminación del monolito para avivar la polémica que hay servida sobre el tema. El párroco de Manacor, Toni Amorós, también se ha visto envuelto en la polémica tras publicar en sus redes sociales una imagen del momento en que la máquina derribaba la cruz con el comentario: “Son Servera, el viernes pasado. ¡Qué tiempos vivimos!. Empezando por la cruz, sin ninguna delicadeza con público cantando...”. Las reacciones a su publicación no se hicieron esperar. En un plis plas los comentarios superaban la treintena lo que llevó al párroco de Manacor a hacer una nueva publicación para aclarar sus palabras.

Así, este jueves, 17 horas después de su primera publicación, Toni Amorós ha hecho una nueva entrada en sus redes: “Treinta y pico de comentarios pueden llevar el tema a lugares insospechados. Solo quiero hacer constar mi opinión de una manera más matizada”, argumenta. Así, el párroco explica que “la victoria tenía otros símbolos. La cruz no era la de la victoria, si no la cruz de los caídos. Encomendar a Dios el alma de unas personas difuntas y esta no era una función espuria de una cruz. Ciertamente no era justo que solo unos de los difuntos fueran honrados”. Y acto seguido aclara: “Mi queja no era no tan siquiera porque se retirase el monumento. Solo era porque se hacía de manera totalmente poco respetuosa y con un público cantando e increpando”.

Entre las reacciones suscitadas, hay comentarios para todos los gustos desde que “La memoria histórica parece ser muy selectiva” a que “la guerra trajo injusticias y matanzas y barbaridades por los dos lados”. También hay internautas que opinan que “los nacionales se hicieron suya la cruz como insignia con el consentimiento de la iglesia”. Mientras que otros apuntan a que “lo que debería hacer la curia es pedir perdón por su error que cometieron al ponerse de lado de los malvados”. También hay quien opina que “el odio puede sembrar sentimientos muy nocivos”.

Cabe recordar que el rector de Son Servera, Jaume Mercant, expresó el mismo jueves su rechazo al derribo de la Cruz de los Caídos, que fue eliminado por el ayuntamiento de la localidad por su significado franquista y para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica. "Se ha hecho sin avisar, olvidando que 837 personas firmamos para que se respetase el símbolo religioso de la cruz y del altar, sin ningún símbolo político ni ideológico. Sólo había un símbolo, el escudo de Son Servera", declaró.

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