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Comercio local y tecnología: una relación ‘necesaria’

Algaida y Porreres realizan una formación para aumentar el uso de tecnología en sus negocios

World Light Deco (Algaida).

«En el comercio local balear hay dos problemas estructurales desde hace años: un alto grado de ingresos del turismo y la baja adaptación al comercio online. Y a esto se le ha sumado el coronavirus», apuntó hace algo más de un año a este diario Jordi Mora, el presidente de PIMEM, la federación de la pequeña y mediana empresa que agrupa a más de cincuenta asociaciones. En relación a ese segundo inconveniente, y también motivado por la afectación de la pandemia, los municipios de Algaida y Porreres han decidido juntar sus comercios de proximidad realizando formaciones con dos grandes objetivos: crear «sinergias» entre los dos tejidos empresariales y potenciar el uso de la tecnología.

«Ocurre que los comercios de los dos pueblos suelen tener las mismas quejas y viven las mismas situaciones, y pensamos que es positivo que compartan experiencias», afirma Elvira Salom, Agente de Ocupación y Desarrollo Local (AODL) de Algaida y una de las impulsoras de la iniciativa junto a su homóloga en Porreres, Victòria García. «Son pueblos muy diferentes pero estamos dentro de la misma tipología de municipios, así que es bueno que se intente establecer una mayor relación entre comercios», argumentan Joana Bennàsser y Pere Sales, propietarios de la tienda de electrodomésticos Expert, en Algaida, uno de los establecimientos adheridos a la iniciativa.

Expert (Algaida).

«Se les explica que el comercio no es digital sino tecnológico. La tecnología se debe aprovechar para llegar mejor al cliente, que sea un canal de comunicación y no tanto de venta, ya que el comercio local tiene el atractivo de hacer la compra in situ, personalizada. La idea es que trabajen con la tecnología, no que se sometan a ella», subraya Salom. De hecho, Jordi Mora también destacaba la importancia de la experiencia de compra: «Ir a comprar, hablar con los vecinos, con los dueños de la tienda... las grandes superficies nunca podrán ofrecer esto, y es algo que se debe potenciar, tiene que ser una experiencia brutal».

Floraevent (Algaida).

Floraevent (Algaida).

Lo cierto es que Algaida y Porreres ya habían colaborado en el ámbito comercial. Hasta la llegada del coronavirus, los dos municipios llevaban a cabo un mercado semanal itinerante junto con Montuïri que se desarrolló con éxito. «Quitando colores políticos, son pueblos a los que les gusta unirse y trabajar juntos», explica la AODL de Algaida. Concretamente, en esta última iniciativa para potenciar el uso de la tecnología se han adherido un total de 22 comercios, de todo tipo de sectores como carpinterías, talleres florales, electrodomésticos o tiendas de ropa. «Nunca habíamos tenido una respuesta tan buena a proyectos para los comercios de los dos pueblos», recalca Salom.

BM Sabates i Esports (Porreres).

El uso de redes sociales

¿Cómo hacer historias creativas en Instagram? es la temática de una de las seis formaciones que reciben los comercios de los dos municipios. «Las redes sociales son importantes, todo el mundo está con esto y se debe aprovechar», afirma Cati Roig, propietaria del establecimiento algaidí de decoración de interiores World Light Deco. «Es un aspecto con mucho potencial, hay veces que vale más un ‘influencer’ que hable bien de tu negocio que no una buena campaña publicitaria», apunta por su parte Esperança Mora, que lleva 35 años en la Cooperativa Agrícola de Porreres. «Las redes sociales sirven para captar a un público más lejano y dar confianza al más cercano», añade.

Estil Únic (Porreres).

Estil Únic (Porreres).

La pandemia ha afectado desde diferentes vertientes al comercio de proximidad. Por un lado, teniendo en cuenta su sector específico ha tenido más o menos afectación. Así, mientras que en Expert, enfocada a electrodomésticos, «nos ha ido bien que las grandes superficies cerraran, ya que éramos la opción más clara», en el caso de Pedro Llabrés, propietario del taller floral Floraevent de Algaida, y presidente de la Asociación Profesional de Bodas y Eventos de Balears, la situación no ha sido la misma. «Con la cancelación de eventos en 2020 mi facturación bajó mucho, por lo que tuve que priorizar el cliente de calle», recuerda. «Estoy en el extrarradio municipal, no tengo un portal abierto como puede tener un comercio dentro del pueblo, y cada vez es más importante el marketing digital para llegar a los clientes, así que es necesario potenciarlo», prosigue.

Sin embargo, con la irrupción del coronavirus también ha influido la situación geográfica del municipio en el que se ubica el establecimiento. «A nosotros, como pueblo de interior, no nos ha afectado tanto como haya podido pasar a uno de costa, que depende más de los ingresos del turismo», puntualiza Catalina Ballester, de la tienda BM Sabates i Esports de Porreres, un comercio con 41 años de historia.

Por ahora, el ciclo de formaciones que han lanzado los dos consistorios ha tenido una gran aceptación entre los establecimientos integrados en la iniciativa. «Se nos enfatiza tener una propuesta de valor en nuestro negocio, saber exactamente qué ofrezco a los clientes y obtener un relato para que el cliente venga», relata Antonia Cerdà, propietaria de la tienda de ropa Estil Únic en Porreres, abierta hace apenas cinco meses, en plena pandemia. «Estaría bien que este tipo de formaciones sean continuas para dar más calidad a los comercios, y que la gente vea necesario apoyar al pequeño comercio, ya que también hay familias que viven de esto», concluye Catalina Ballester, una de las propietarias de establecimientos adheridos en la iniciativa.

Un esfuerzo por dinamizarse

Aparte del uso de las tecnologías y de las sinergias entre negocios de los dos pueblos, las formaciones que se están llevando a cabo tienen otro objetivo de trasfondo: la dinamización del comercio de proximidad. Este es un aspecto que se ha fomentado en otros municipios. En Santa Maria, de manera pionera, el año pasado se introdujo una plataforma que incita a consumir en los establecimientos del pueblo. «Es una tarjeta, como la que se utilizan en supermercados o tiendas de ropa, con la que acumulas un porcentaje de las compras en comercios locales, que puedes gastar en cualquier otro comercio del municipio integrados en la plataforma», explicó a este diario el presidente de la asociación de comerciantes municipal, Pep Estarellas.

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