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Manacor

Problemas urbanísticos obligan a cerrar el punto verde de Porto Cristo

Tras 11 años de ocupación alegal, ya limpian el solar para devolverlo a su estado originario

El Punt Verd de Porto Cristo, obligado a cerrar.

El punto verde de Porto Cristo, situado desde hace once años de manera ilegal al lado del instituto de enseñanza secundaria, deberá cerrar cuando acabe este mes. Así lo ha decidido la concejalía de Medio Ambiente del ayuntamiento de Manacor una vez comunicadas las denuncias del Seprona y del Govern por no cumplir con las normativas de residuos, y tras admitir que el departamento de Urbanismo local «no ha conseguido encontrar en un año unos terrenos adecuados para trasladarlo», apunta el regidor de Medio Ambiente, Sebastià Llodrà. El problema arranca en 2010 cuando el punto verde tuvo que ser eliminado de donde estaba, en la plaza del Sol i la Lluna, para poder acometer unas obras integrales de reforma. 

De ahí se llevó a un solar de unos 4.000 metros cuadrados situado en un lateral del polideportivo del IES Porto Cristo: «Hace un tiempo comprobamos que no había ningún convenio firmado con la propiedad para estar allí». 

Se trata de un solar que tiene la calificación de urbanizable, pero que no consta como apto para acumular ni tramitar residuos «ni en las normas urbanísticas actuales, ni en el futuro Plan General» admiten Llodrà y el delegado de la Zona Costera, Sebastià Nadal. Hace aproximadamente un año que el Consistorio trata de firmar un acuerdo con la propiedad a medio o largo plazo, conversaciones que no han fructificado. 

Por otro lado, los expedientes abiertos por la Guardia Civil y la conselleria de Medio Ambiente (a raíz de unas denuncias particulares) constatan que no se cumplen ni con los preceptos urbanísticos ni con las normas mínimas ecológicas. Ante la imposibilidad de acometer obras de vallado o la adecuación de una solera, el ayuntamiento de Manacor ha decidido cerrar la instalación, dejando así sin un punto verde a entre 10.000 y 11.000 personas a las que prestaba servicio entre Porto Cristo y s’Illot

Actualmente, se trabaja en encontrar una parcela de entre 2.000 y 3.000 metros cuadrados que pueda acoger el servicio con todas las condiciones adecuadas y necesarias para poder ser autorizado por parte de la Conselleria. La antigua ubicación de la Plaça del Sol i la Lluna ha quedado descartada, dadas las condiciones de zona de recreo, infantil y residencial y las molestias que los camiones de gran tonelaje podrían causar a los vecinos.

Ante esta situación, el departamento de Medio Ambiente ha preparado una batería de soluciones para continuar prestando el servicio a partir del 1 de noviembre. En primer lugar restituir la zona a su estado original y eliminar escombros y el material que quedaba. Potenciar el servicio de recogida de voluminosos a domicilio seis días a la semana y aumentar la presencia del camión de recogida móvil en la zona costera, ampliando el servicio en Porto Cristo. Y finalmente intensificar la vigilancia y la limpieza en la zona con los servicios municipales de limpieza y con la Policía Local para evitar vertederos incontrolados. Asimismo, estas semanas previas al cierre habrá reuniones informativas con los vecinos de Porto Cristo y de S'Illot para trasladarles todas estas novedades.

"Todos tenemos muy claro que tanto en Porto cristo como S'Illot debe haber un punto verde, pero tiene que reunir todas las condiciones"

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Llodrà y Nadal se han reunido también este lunes con todas las fuerzas políticas, para trasladarles la decisión. “Todos tenemos muy claro que tanto en Porto cristo como S'Illot debe haber un punto verde, pero tiene que reunir todas las condiciones para poder ser autorizado por parte del Govern. Somos conscientes de que no podíamos estar de cualquier manera porque de hacerlo sólo haríamos crecer más este monstruo”, explica Nadal.

Lo que también es evidente es que el punto verde de Porto Cristo se había convertido en polo de atracción de ciudadanos de otros municipios y de escombros de obra ilegal. Tanto es así que, aunque la instalación representa el 20% de la población del municipio, la factura de escombros supone el 50% de lo que paga, por ejemplo, el punto verde de Manacor, lo que demuestra que la recogida estaba sobredimensionada. Los últimos tiempos ya se había limitado el acceso a los ciudadanos del municipio y la decisión de cerrar también se trasladará a los ayuntamientos de la zona.

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