Medio Ambiente rechaza un parque solar en Inca por el potencial agrícola de la finca

El proyecto fotovoltaico de Ses Veles ha sido desestimado por segunda vez por la comisión dependiente del Govern después de que la promotora redujera el impacto inicial - Agricultura informa en contra porque la infraestructura afecta a una explotación activa

Los terrenos donde se proyectaba el parque de Ses Veles, desde el Puig de Santa Magdalena.

Los terrenos donde se proyectaba el parque de Ses Veles, desde el Puig de Santa Magdalena. / j.frau. inca

Joan Frau

Joan Frau

La comisión de Medio Ambiente de Baleares ha formulado una declaración de impacto ambiental desfavorable del proyecto de construcción del parque fotovoltaico de Ses Veles, ubicado a los pies del Puig de Santa Magdalena de Inca, después de haber concluido que «previsiblemente se producirán impactos ambientales adversos significativos» y porque la dirección general de Agricultura del Govern había informado de forma negativa debido a que el proyecto afecta a una explotación agrícola productiva.

De esta forma, la entidad dependiente de la conselleria de Medio Ambiente rechaza por segunda vez en menos de dos años el proyecto. A raíz del primer informe desfavorable, la promotora había renunciado a la ejecución del parque fotovoltaico de Ses Veles por no cumplir una serie de requisitos ambientales necesarios para autorizar una infraestructura de estas características en suelo rústico. Sin embargo, la empresa presentó a mediados de este año un nuevo proyecto reducido con respecto al diseño original que tampoco ha pasado el filtro medioambiental porque reproduce algunos de los problemas que evitaron su visto bueno por parte de Medio Ambiente.

El parque fotovoltaico estaría formado por 12.804 paneles solares con una vida útil de entre 25 y 30 años. El proyecto ocuparía una extensión de 36.090 metros cuadrados de suelo rústico general y tendría un coste de unos 3,2 millones de euros.

La resolución de la comisión de Medio Ambiente destaca que el servicio de Agricultura emitió un informe negativo el pasado mes de abril porque, entre otros motivos, la finca donde se pretende ubicar el parque está clasificada actualmente como una «explotación prioritaria», con una superficie declarada de cultivo de 6,98 hectáreas de avena en régimen de secano para la cual ha recibido ayudas públicas. También subraya que la finca «está en producción y se siembra el 100% de la superficie de la parcela» y que si se desarrolla el proyecto «unas 4,25 hectáreas dejarán de tener un uso agrícola».

Energía versus Agricultura

Cabe destacar que los representantes de la conselleria de Transición Energética del Govern habían votado a favor del proyecto en el seno de la comisión medioambiental, aunque finalmente ha pesado más el informe contrario de Agricultura, Conselleria gestionada también por Podemos, en la decisión final de rechazar el parque solar.

La resolución de la comisión de Medio Ambiente deja entrever el conflicto de intereses entre ambas conselleries en relación a la autorización de parques fotovoltaicos. Por una parte, destaca que este tipo de proyectos «favorecen la descarbonización» de Mallorca y se enmarcan dentro de los objetivos europeos de reducción de emisiones. Pero por otra parte, a pesar de que «no puede pasarse por alto la reducción de las emisiones de CO2 que supondrá el proyecto», el documento subraya que «las administraciones públicas deben priorizar el uso de terrenos de baja productividad agrícola, marginales o degradados, en la implantación de nuevas infraestructuras», un requisito que no se cumpliría en el caso del proyecto de Ses Veles, que según Agricultura, afecta a un terreno de uso agrario en plena producción.