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Abaqua detecta filtraciones de agua marina en el alcantarillado del Port de Pollença

La agencia dependiente del Govern realizó ayer comprobaciones en su propia red de saneamiento para descartar su responsabilidad en los frecuentes problemas de contaminación que padece la bahía

Personal de Abaqua hizo pruebas ayer en su propia red de saneamiento en el Port de Pollença.

Personal de Abaqua hizo pruebas ayer en su propia red de saneamiento en el Port de Pollença. DM

Técnicos de la Agència Balear de l’Aigua i la Qualitat Ambiental (Abaqua), dependiente de la conselleria de Medio Ambiente del Govern, se desplazaron ayer al Port de Pollença para realizar una serie de pruebas en las infraestructuras de saneamiento de su competencia con el objetivo de determinar su grado de responsabilidad en los vertidos de aguas fecales que se producen en la bahía de Pollença. Las comprobaciones demostraron, según el gerente de Abaqua, Guillem Rosselló, que la Conselleria «no es responsable de la contaminación» en el puerto y que la red de saneamiento «es estanca y no tiene filtraciones».

Sin embargo, durante las pruebas sí se comprobó que la red que es competencia del consistorio de Pollença tiene una filtración de agua marina, un dato del cual ya se sospechaba porque las analíticas que se realizan de forma periódica a las aguas sucias que llegan a la depuradora de Pollença registran unos niveles elevados de agua salada. «El Ayuntamiento debería revisar su propia red, porque si llega agua salada significa que existe una filtración y de la misma manera que entra agua del mar pueden salir las aguas sucias hacia el exterior, en función de la presión que haya», explica Rosselló, que precisa que «esto no significa que el Consistorio sea el único responsable de los vertidos, que son una suma de problemas como la cantidad de barcos fondeados, las filtraciones desde las fosas sépticas de viviendas ubicadas en la primera línea o la propia morfología de la bahía, cerrada y con poca profundidad».

En cualquier caso, Abaqua asegura que la contaminación no proviene de sus infraestructuras. Para comprobarlo los técnicos vertieron en la red un reactivo fluorescente que cambia el color del agua para observar si llegaba al mar. «No hubo ninguna filtración», señala el gerente. También comprobaron el funcionamiento de las bombas impulsoras y confirmaron que el emisario marino ubicado cerca del club náutico «está totalmente cerrado», por lo que «es imposible que salgan aguas sucias». Asimismo, también descartan que se produzcan vertidos a través del torrente que conduce hacia el mar las aguas tratadas en la depuradora porque «el agua depurada recorre cuatro kilómetros antes de llegar al mar y pierde toda la materia orgánica».

Formentor ya vuelve a ser de libre acceso

Ayer, 15 de septiembre, finalizaron de forma oficial las restricciones de acceso de vehículos privados a la península de Formentor que habían estado vigentes desde el pasado 15 de junio entre las 10 y las 19 horas. Unas limitaciones que este año se habían ampliado a la playa de Formentor y no solo al faro como en años precedentes, pero que no han evitado la masificación de vehículos porque era suficiente justificar una consumición en la zona para evitar la sanción de Tráfico.

A la espera de conocer los datos oficiales sobre el acceso de vehículos, que el Consell ayer todavía no había recopilado, el alcalde de Pollença, Tomeu Cifre, realiza un balance negativo de la campaña de este verano porque, a su entender, «no se ha dado la información adecuada porque la gente ha subido de forma continua» y además «se ha producido un efecto llamada» que podría ser «contraproducente». 

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