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No vagi per dit | El Bar Americano vuelve a abrir sus puertas

El bar Americano ha vuelto a abrir este sábado.

El lunes 15 de febrero Diario de Mallorca se hacía eco del cierre del histórico bar Americano después de 46 años de funcionamiento ininterrumpido. La familia Alomar Borràs decidía poner fin a una larga trayectoria debido, en gran parte, a las fuertes restricciones sanitarias aplicadas por la pandemia causada por el coronavirus. Ahora, seis meses después, tanto el bar Americano como el restaurante Robines, sito al lado y perteneciente a la misma propiedad, vuelven a abrir sus puertas, y lo hacen de la mano del joven Miquel Àngel Urbano, quien estos últimos años ha regentado el bar Polideportivo. 

Oferta gastronómica | Platos típicos de cocina mallorquina

La nueva etapa de sendos locales ha echado a andar este mismo sábado. Según explica el nuevo propietario, la oferta gastronómica del restaurante, en principio, seguirá las mismas pautas que lo caracterizaban en lo que se refiere a las comidas, sirviéndose platos típicos de cocina mallorquina; en cambio, será en las cenas en donde se podrán degustar algunas novedades como, por ejemplo, solomillos o calamares combinados de diversa manera. El propietario señala que las reformas que han llevado a cabo tenían por objetivo que la sala-restaurante ganase intimidad. Por otra parte, el bar funcionará con el tradicional servicio de cafetería, un espacio que también ha visto un tanto modificado su aspecto como ha sido el caso de la barra.

Un histórico | Regresa el horno más antiguo 

Sin dejar de abordar el tema de apertura de comercios, es destacable que, no muy lejos del bar Americano, no hace mucho también reabría sus puertas -el pasado 28 de junio- el histórico Forn Nou, y lo hacía después de un parón de dos años. Se trata del horno más antiguo del pueblo con diferencia, pues según documentos su origen se remonta al 1729. A parte de sus típicos panes y ensaimadas, su actual propietario, Jaume Reus -hijo de la casa- también apostaba por poner en oferta una amplia variedad de pastelería y aplicar un cambio de imagen al local después de llevar a cabo una amplia reforma. Finalmente, indicar que, un mes antes, y situada entre estos dos establecimientos, quien se daba a conocer era la nueva heladería Fernandina, especializada en la elaboración de helados artesanales y crepes, y ubicada en las dependencias del que fuera durante años el Banco de Crédito. Todo ello ha supuesto un paso más en la dinamización de una zona, ya destacada de por sí, como es la plaza de la iglesia de Binissalem. Pero en unos momentos, también cabe decirlo, no exentos de cierta incertidumbre y tal vez sólo aptos para emprendedores valientes.

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