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Lloret presume del festival Mobofest

El certamen musical ha culminado este domingo su cuarta edición con Manel y Maria Jaume

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La Mobofest, al pie del cañón en Lloret CATA JAUME

El Pla de Mallorca es trigo y los del festival Mobofest parecen tenerlo claro. En la edición del 2021, de nuevo, la paja ha sido su marca de identidad. Este año les ha servido para dar la bienvenida, como set fotográfico, para delimitar el espacio del único escenario de un certamen de música que ya suma cuatro ediciones. Este 2021 estrenaban localización, Lloret de Vistalegre, tras los problemas vividos en su lugar de nacimiento, Sant Joan. Que el campo donde se celebra el Mobofest en Lloret no es Consolació hasta los organizadores lo tienen claro, pero lo cierto es que la edición de este año se ha convertido en una cita ya indispensable en el circuito de festivales musicales. 

El viernes inauguraban su cuarta edición con Lloret como escenario sin contratiempos. Con mascarillas, grupos de amigos y familias conformaban un público hetereogéneo, feliz de reencontrarse en la cita cultural que en 2020 no pudo celebrarse debido a la pandemia. El pop íntimo de la felanitxera Maria Hein abrió la edición que cerraron los manacorins Pujà Fasuà con su rock, fuera de los escenarios en los últimos cinco años. Por el camino, Pau Vallvé. El sábado, segundo día del festival, descorchó cartel Peligro, el grupo ganador del Moboconsurs 2020. El público llegaba, el sol bajaba y la magia del Mobofest convertía el escenario dorado (efectos de la paja) en un lujo. Que el Pla tenga un festival de música es gracias a una serie de jóvenes de Sant Joan y Petra que se empezaron a autoorganizar en 2016, buscaron financiación e imaginaron aquello que querían que fuera un festival de música. El resultado: el Mobofest, un festival global: talento mallorquín y de fuera, y la demostración de que en Mallorca la cultura también funciona fuera de Palma.

Lloret estrena Mobofest Cata Jaume

El sábado abría Peligro. Era imposible decidir el plato fuerte. ¿Reïna?, ¿Da Souza?, ¿Cariño? Durante tres horas, los 1.500 espectadores disfrutaron de la noche. Los relámpagos se acercaban. Al principio, eran parte del espectáculo. Sin contaminación lumínica, eran como ramas de árboles iluminando el cielo. Las primeras gotas tampoco asustaron ni a asistentes ni a artistas, pero cuando Cariño entonaba la cuarta canción cayó un relámpago y un fuerte chubasco hizo precipitar el fin de la noche. Maria Jaume, de Lloret, Manel, Modern York y Gostwo & Joanmi Bauzà cerraron este domingo la cuarta edición. De nuevo, un cartel heterogéneo, local y global. En el cierre de esta edición, las 3.000 sillas de la Mobo 2021 estaban llenas. La paja aún olía a húmedo.

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