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Fent i desfent | Monjo se asegura el control de todos los espacios municipales en detrimento del PP

Joan Monjo.

Joan Monjo.

En Mallorca quedan aún algunos caudillos | Por Joan Mora

Estos días estoy mirando la docuserie Cómo se convirtieron en tiranos de Netflix y no sé por qué mi cabeza no ha tenido otra ocurrencia que irse hasta Santa Margalida. Mira que és gros... Rosa, te la recomiendo y entenderás hasta dónde pueden llegar algunas personas para asentarse y, lo más importante, mantenerse en el poder. Por si fuera poco, no hace mucho que alguien me dijo que Mallorca todavía está repleta de caciques, pequeños caudillitos que se creen que tienen en sus manos el destino divino de gobernarnos y procurar por nuestro bien colectivo. Como si todavía fuéramos niños. Visto lo visto en Santa Margalida podrían explicarnos cómo se sienten cuando están gobernados por este fenónemo apellidado Monjo que al parecer utiliza a su antojo el poder mal entendido que le dan las urnas. Mira que enviar la policía a identificar a los asistentes de un acto, por muy del Frente Obrero que sea, no hace más que recordarme que algún Franquito todavía queda suelto en Mallorca. Y más aún cuando afirma que «a la gente normal no la identificamos». ¡Vaya fenómeno! Haré como tú y me exiliaré a Menorca.

Decretazo contra la libertad de expresión | Por Rosa Ferriol

Joan, prometimos un verano de confidencias y ahí van unas cuantas. La cruda realidad es que mucho me debes importar para que interrumpa mi descanso vacacional menorquín para escribirte estas líneas con el mar de fondo. La segunda es que no sé a qué esperas a coger el barco y así hacemos un fent i desfent a la menorquina. La tercera es que no me sorprende nada que en Santa Margalida, con un personaje como Monjo de alcalde, las órdenes sean identificar a la gente que no es normal. Y se queda tan ancho. Llegados a este punto, entiendo que por «normal» se refiere a toda persona que haga la ola al primer edil. Con esta actitud, tal vez se gane a pulso los calificativos que le dedican. Así, en pleno siglo XXI, a golpe de decreto, se fulminan la libertad de expresión, la pluralidad, los principios democráticos y el respeto a sus socios. ¿Y? Nada, no pasa nada. Espero que Martí Torres no claudique ante el todopoderoso alcalde, se pase por el forro su decretazo y autorice actos en dependencias municipales, que no está mal recordar que son de todos, no de los políticos de turno. Así las cosas, Joan, no veo mal adaptar tu docuserie a la política municipal, encontraríamos a más de un protagonista. Desde Menorca, seguro que bordamos el guion.

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