El personal no subrogado del colectivo ERE de Majorica, en representación de los 56 empleados de Manacor de un total de 103, decidieron ayer en asamblea y por unanimidad, nombrar a tres representantes para mostrar su indignación ante la dirección e inspección de trabajo, el juzgado de lo mercantil y la administración concursal frente a lo que consideran una «total indefensión en el proceso de compraventa Majorica-Majolaperla». «Desde un principio nuestro colectivo expresó unas líneas rojas a nuestros representantes sindicales que se aceptaron verbalmente pero no se han cumplido», explican.

Recuerdan que mediante la asamblea celebrada en la fábrica de la perlera el pasado 6 de julio, se pidió la aprobación de unas mejoras que se ratificaron con la votación de cuatro personas subrogadas, lo cual entienden que no es correcto. Unas condiciones como la creación de una bolsa regulada de trabajadores siguiendo criterios éticos o un compromiso para que no se compraran piezas fuera, que, en cualquier caso, tampoco se cumplen.

«Nuestra sorpresa fue de lo firmado entre sindicatos, comités y administrador concursal, después se cambiaron todos los puntos acordados, por lo que pedimos amparo a dirección de trabajo, inspección de trabajo al juzgado de lo mercantil y al administrador concursal para reconducir nuestra situación que es auténticamente dramática», sostienen.