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Diario de Mallorca

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Las plazas de Manacor se ponen al día

El Consistorio inicia un plan con 1,6 millones para empezar a remodelar cinco espacios públicos diferentes de la ciudad u«Son proyectos ambiciosos cuyo objetivo común es redistribuir y ‘limpiar’ los espacios para que parezcan más amplios», asegura Antoni Puerto

Jardí de s'Hort des Frares.

Las plazas han constituido, tradicionalmente, un punto de encuentro y un pulmón verde en que los vecinos han podido refugiarse del entramado urbano. Una definición aplicable a muchas ciudades y pueblos mallorquines, pero que, al menos hasta ahora, difícilmente podía tomarse al pie de la letra en Manacor. Estrechas, desaprovechadas y con un mantenimiento cercano a la nulidad, ahora el Consistorio se ha propuesto empezar a rediseñar de cero varios ejemplos para, así, ir armonizando por barrios. Cinco ejemplos cuyas obras han empezado o empezarán durante este año, para intentar aprobar la asignatura más complicada.

«Es verdad que durante muchísimos años ha habido un déficit en este sentido y que en muchos casos se necesitan reformas integrales, pero tampoco podíamos abarcarlas todas», explica la concejal de Urbanismo, Núria Hinojosa. «Se han seguido criterios de antigüedad, es decir, empezar por las que más tiempo llevaran sin una reforma o un mantenimiento; y por otro lado, repartiendo los proyectos por distintas zonas de Manacor». Así, las elegidas para ser financiadas a través de partidas o remanentes presupuestarios locales, son las de s’Antigor, el denominado Jardí de s’Hort des Frares, la plaza Ebenista, la de Santa Catalina o la plaza Berard, en el barrio de sa Torre.

«Son proyectos ambiciosos cuyo objetivo común es redistribuir y ‘limpiar’ los espacios para que visualmente parezcan más amplios, y además ganar todo el espacio físico que se pueda en cada caso, intentando acercar más las plazas a las fachadas de ambos lados», añade el aparejador municipal, Antoni Puerto.

Plaça de l'ebenista.

Plaza de s'Antigor

Si comenzamos de manera cronológica, la que ya está en marcha es la de s’Antigor, epicentro del histórico barrio del mismo nombre. Las obras abarcan la ejecución del proyecto de reurbanización de la plaza del Antigor y de la calle Gerrers. El proyecto se ha licitado por 375.000 euros, de los que 84.000 euros se tramitan a través de la conselleria de Movilidad y Vivienda, abonados por el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, y 291.000 euros por parte del Ayuntamiento.

Parte de uno de los barrios más antiguos del pueblo, hoy degradado. En concreto la remodelación consistirá en la definición de un vial con prioridad para los peatones, que supondrá la eliminación de las barreras arquitectónicas y la consiguiente mejora de la accesibilidad. También se prevé la instalación de nuevas redes de alcantarillado, drenaje, agua potable, telecomunicaciones, alumbrado público y distribución de gas.

Jardí de s'Hort des Frares

Se trata de un espacio degradado de la ciudad donde se está llevando a cabo una rehabilitación y reforma para eliminar los aparcamientos y devolver el protagonismo a los peatones. Al tiempo que se suprimirá uno de los dos sentidos de circulación. Por lo que respecta al patrimonio, el proyecto prevé recuperar el pozo de la plaza, hoy tapado. El concurso de redacción ha corrido a cargo del arquitecto manacorí Joan Pasqual.

Plaça de s'Antigor.

Se trata del solar que albergaba el antiguo aparcamiento de los Juzgados de la plaza Pares Creus, Font i Roig. El proyecto en el que trabaja el ayuntamiento de Manacor prevé el diseño de un jardín urbano en el solar adyacente al Juzgado de Primera Instancia, en una zona declarada Bien de Interés Cultural (BIC), que forma parte del Conjunto Histórico del Claustre del Convent. Según el Consistorio, las recopilaciones históricas han determinado que en este emplazamiento, alrededor del siglo XVI, se localizaba el huerto de los frailes dominicos. El proyecto, que tiene un coste de 100.000 euros más otros 6.000 de diseño y redacción (del presupuesto municipal) corre a cargo de la arquitecto Maria Magdalena Fons, con la colaboración de Sebastià Febrer y Xavier Nicolau y el asesoramiento del aparejador municipal, Antoni Puerto.

En este caso se quiere poner en valor elementos como la piedra arenisca, el arbolado y la vegetación autóctona, el agua, las plantas aromáticas, una pérgola vegetal como elemento de sombra y la rehabilitación de las fachadas adyacentes. En cuanto a las instalaciones, también se habilitan las redes de pluviales, de alumbrado público, riego y videovigilancia.

Plaça Berard.

Se prevé que el Jardí de s’Hort des Frares cuente con un cierre que evite que quede abierto durante las noches, con la intención de hacer prevalecer la tranquilidad y el civismo una vez cierre la biblioteca municipal, situada a solo veinte metros. Las obras, que se licitarán antes del mes de agosto, serán adjudicadas antes de que acabe 2021, tras la validación de la Comisión de Patrimonio del Consell de Mallorca.

Plaça de l'ebenista

Una de las más desconocidas y tal vez por ello menos frecuentadas de Manacor. Y no porque esté escondida, sino casi por todo lo contrario. Construida hace más de cuatro décadas, está enclavada en uno de los extremos del populoso Passeig del Ferrocarril, por donde además de 25.000 vehículos diarios, pasan también miles de personas a pie o en bicicleta. «El problema es que está demasiado elevada y uno tiene la sensación de que puede ser visto por todo el mundo», dice Puerto medio en broma, medio en serio.

Lo cierto es que el desnivel del terreno respecto a las calles de acceso y la separación en parterres algo aleatorios (además del aspecto de dejadez patente a simple vista) no invita a sentarse en sus bancos ni a contemplar unas vistas repletas de edificios altos. Por no hablar del mal estado de la escultura dedicada al gremio.

Plaça de Santa Catalina.

«Lo que queremos en este caso es un diseño completamente diferente, cambiar todo el pavimento, las aceras o el asfalto, además del alcantarillado, las pluviales y toda la iluminación. Creando una protección visual del tráfico y a su vez una conexión con el centro de la ciudad para dignificar toda la zona, desde Vía Majorica y la calle Lleó XIII [que también serán reformadas a corto plazo]», recuerda Hinojosa. Se logrará a través de unas rampas, que además de permitir el paso para personas con movilidad reducida, abran el conjunto a la vista.

Por lo que atañe a la escultura realizada en hormigón por el escultor local Llorenç Ginard e influenciada por la escuela vasca de Oteiza o Chillida, se ha consensuado con el artista para que sea elaborada de nuevo siguiendo los parámetros y medidas originales, dada la imposibilidad de restauración.

En este caso el proyecto elegido «donde primará la tranquilidad y los espacios de sombra» ha sido el diseñado por el arquitecto local Joan Miquel Truyols, con un coste de 238.384 euros más otros 9.000 de redacción procedentes del remanente incorporado hace solamente unas semanas a las arcas municipales. Una obra que por tanto deberá ser licitada antes del 31 de diciembre.

Plaça de Santa Catalina

Los técnicos y arquitectos del proyecto ya se han reunido dos veces con los vecinos para mostrarles cómo quedará la plaza, una de las más definitorias del barrio y donde está previsto que se gane superficie lateral mediante la eliminación de plazas de aparcamiento. «Se trata de un espacio muy sectorizado y con cambios de nivel», explica Antoni Puerto. Y es que en mitad de la plaza se alza un escenario de obra que, en realidad, ya se construyó en su momento (a principios de los 90) porque debajo están ubicados los registros subterráneos de Endesa, los cuales ahora se intentará que pasen a un lateral.

En todas las plazas donde haya contadores o cuadros eléctricos que no puedan soterrarse, los proyectos incluyen su ‘camuflaje’ a través de elementos vegetales; cosa que seguramente deberá aceptarse en el caso de Santa Catalina, donde se prevé mantener y ampliar la zona de juegos infantiles aunque no se sabe si en el mismo sitio.

El proyecto quiere huir de ese aspecto tan longitudinal y poco atractivo de la plaza actual y ofrecer un diseño más moderno, para el que el Ayuntamiento ha contado con otra mujer, Magdalena Llinàs, y un presupuesto procedente asimismo de remanentes de 600.000 euros sin contar los 17.908 de la redacción.

Plaça de Berard

Situada en la confluencia de cinco calles en pleno barrio de sa Torre, esta plaza construida a finales de los años ochenta con materiales toscos (espacio central de cemento pulido y bancos de hierro) y un diseño simplista (un rectángulo perfecto con varios árboles en los laterales), no ha sido retocada desde hace más de 30 años, lo cual le confiere un aspecto muy poco acogedor.

Será otro de los ejemplos en los que la mejora será relativamente sencilla y donde se podrá ganar metros laterales ensanchando la zona central de socialización y quitando por tanto calzada para los vehículos. «Se trata de calles que por amplitud permitirían doble sentido y que al solo tener uno son susceptibles de menguar en favor de la plaza». En este caso también está prevista una próxima reunión vecinal para mostrar el diseño llevado a cabo por Neus Serra por 278.300 euros, más 12.705 en honorarios. De la misma forma, la licitación de la obra debe concretarse antes de que acabe este año.

«Como en todas las anteriores plazas se aprovechará para mejorar todas las instalaciones subterráneas e incluir las que aún no estén. Y recordar que el Plan General prevé que si una empresa de servicios, por ejemplo de gas natural, quiere pasar sus conducciones deberá hacerlo durante las obras o no podrá levantar el pavimento en cuatro años», concluye Núria Hinojosa.

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