Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sin relevo en el mar

«¿Y sin sustituto? Desguace o vender la embarcación», sentencia el pescador Tòfol Salis

Jaume y Xisco Cantallops, en su embarcación de arrastre en el puerto de Cala Figuera. R.F.

«No hay relevo». «El sector se irá muriendo». «¿Y sin relevo? Desguace o vender». Así se sienten los pescadores, en este caso los de Cala Figuera, pero su malestar se puede extender a toda la isla. Las aguas están revueltas en el Mediterráneo. Las restricciones y las normativas impuestas por el Plan de Gestión Multianual (MAP) llevó a los pescadores hace un mes a parar, a quedarse en tierra. La realidad es que el sector pesquero de las islas lo está pasando mal. Y en el puerto de Cala Figuera se entiende perfectamente su malestar. No hay relevo. Además, confiesan que están convencidos de que «no nos quieren». «Vamos terminando pero sin hacer ruido», sentencia Catalina Gomila, secretaria de la Cofradía de Pescadores de Santanyí. Tòfol Salís ya está jubilado pero se vio obligado a vender su embarcación porque no tenía sustituto. «Hay menos barcas. De Cala Rajada al Cap Blanc había 25 barques de bou, ahora quedan cuatro en Cala Figuera, una en Portocolom y otras cuatro en Cala Rajada».

Sin relevo en el mar

En Cala Figuera, el único que tiene relevo es el patrón mayor de la cofradía de Santanyí, Xisco Cantallops, que su hijo Jaume sí ha cogido el timón de la embarcación. Tiene 37 años y es de los pescadores más jóvenes, por no decir el más joven de esta modalidad de pesca. «Mi hijo está cargado de títulos, pero no hay porvenir», sentencia el patrón mayor, que se inició el este mundo de la mano de su abuelo, Toni Vidal, quien arreglaba redes en el puerto de Cala Figuera. Xisco Cantallops le sustituyó. Tenía 16 años pero confiesa que sus padres ya no querían que fuera pescador. Ahora tiene 60 y cede el testigo a su hijo Jaume.

El resto de embarcaciones de arrastre de Cala Figuera no tienen relevo. Ya lo dice claro Tòfol Solis: «¿Y sin relevo? Desguace o vender». «El futuro es muy incierto. No hay relevo generacional», añade Cantallops, que ha recurrido a trabajadores de Marruecos y Senegal procedentes de pueblos de pescadores para salir a faenar.

Sin relevo en el mar

«Todo ello te lleva a trabajar de mal gusto porque eres consciente de que no hay futuro. La presión es muy alta. No hay negocio», describe Cantallops, que puntualiza que además de las embarcaciones de arrastre en la cofradía hay nueve de artes menores, que también se ven gravemente afectadas por la normativa europea. Y precisamente el MAP es una de las causas de la tormenta en el mar balear. «Las de arrastre salimos cuatro días a la semana pero pescábamos 250 días y ahora solo podemos salir a faenar 178. En el 2025 nos tendrían que haber aplicado una reducción del 40% de días pero, según nuestros cálculos, ya nos han quitado un 39%». «Si nos quitan un 40%, pues que nos reduzcan los gastos o al menos que aporten soluciones. Es decir, reducen días pero los gastos son los mismos», explica el patrón mayor que defiende que los trabajadores puedan ser fijos discontinuos. « Lo que ocurre es que las normas las fija gente que trabaja en una oficina y nunca ha visto el mar. Además nos ponen todos en el mismo saco y no se puede comparar una flota pequeña como la de las islas con las del Atlántico». Otro foco de malestar son las inspecciones. «Los inspectores son un auténtico acoso. Te lo rastrean todo. Es agobiante», confiesa. «Lo que criticamos es que la Administración no escuche al sector. Ir de la mano», reclama.

Sin relevo en el mar

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santanyí tiene muy claro que las embarcaciones de arrastre ayudan a «aflorar» el pescado. «Si fijas una veda, a los cinco años no queda pescado. Es como cuando labras, que la tierra se vuelve buena. Entonces las barques de bou permiten remover el fondo y los peces afloran», argumenta Cantallops, que si tiene que buscar la parte positiva, vaticina que «las embarcaciones que sobrevivan, si es que hay alguna que aguante, el pescado irá a precio de oro».

Compartir el artículo

stats