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Sóller descarta desmontar el auditorio de paja como exige el arquitecto que lo ideó

El edil dice que el hecho es «surrealista»

Imagen aérea del auditorio circular hecho con pacas.

Imagen aérea del auditorio circular hecho con pacas.

El ayuntamiento de Sóller descarta desmontar el auditorio construido con pacas de paja como le ha exigido el arquitecto catalán Josep Maria Puigdemasa en una carta que ha remitido al consistorio. El edil que promovió su creación, Sebastià Aguiló, se niega rotundamente a hacerlo.

El arquitecto Josep Maria Puigdemasa remitió esta semana un escrito al ayuntamiento en el que le insta a desmontar el auditorio. Entiende que se trata de un plagio de su obra que fue merecedora de un reconocimiento en un certamen de arquitectura por lo que, según señala, en caso de que no lo haga demandará al consistorio por daños y perjuicios al entender que se trata de un plagio de su obra.

Pero el requerimiento tendrá escasos efectos prácticos, en tanto que Sebastià Aguiló sigue adelante con sus planes y la próxima semana presentará la programación de actividades que se realizarán en el recinto. La primera de ellas se celebrará el próximo 10 de julio.

Aguiló aseguró ayer que «no tengo previsto desmontar nada» y afirmó que «es muy discutible que este señor se autootorgue la propiedad intelectual de algo que no ha registrado». El concejal añadió que «no he hecho nada ilegal» y calificó la situación de «surrealista» porque «entre otros, yo no he hecho un auditorio en forma de espiral como sí hizo el arquitecto». A su modo de ver, el ayuntamiento no se ve afectado por la propiedad intelectual que Puigdemasa afirma que «se otorga» sobre los auditorios hechos con paja.

Aguiló explicó que la carta remitida por el arquitecto está en manos de los servicios jurídicos del ayuntamiento para evaluar el alcance del ultimátum que ha dado. La carta señala que si el ayuntamiento hace caso omiso a su petición de retirar el montaje, acudirá a la vía judicial para reclamar los daños y perjuicios que ha causado la suspensión de un ciclo de conciertos promovido por un músico mallorquín en un auditorio de paja que Puigdemasa sí había autorizado. El arquitecto entiende que se trata de un plagio que ha llevado consecuencias aunque afirma que no reclamará para él compensación económica. El auditorio de la polémica está situado en un terreno yermo. Tiene forma circular y para su construcción se han necesitado más de 250 pacas de paja.

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