Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Joan Miralles Profesor y secretario del IES Porreres

«Lo único positivo de la pandemia es que ha potenciado la autonomía de los alumnos»

El docente, que ha recibido un emotivo homenaje de profesores y estudiantes que se ha hecho viral, se jubila tras un último curso marcado por la covid. «Ha sido una aventura, pero de las grandes»

«La pandemia  ha potenciado la autonomía  de los alumnos»

«La pandemia ha potenciado la autonomía de los alumnos»

Sant Joan, Porreres, Felanitx, Montuïri o Vilafranca, en cada uno de estos pueblos hay alumnos y alumnas con la huella educativa de Joan Miralles (Algaida, 1961), el hasta este miércoles secretario del IES Porreres y que tiene la «suerte» de jubilarse con 60 años. Su emotiva despedida de profesores y alumnos del instituto no solo se ha hecho viral, sino que también emociona a todo aquel que lo ha tenido como profesor. ¿El deseo de jubilación de este profesor de matemáticas? Mantener vivos sus recuerdos de estos 36 años como docente, de hecho, confiesa que se acuerda «de casi todos los alumnos».

Avui l’alumnat i professorat ha acomiadat a Joan Miralles que aquest curs se jubila. Gràcies per la feina i gaudeix del temps lliure! #iesporreres #curs2021 #jubilacio

Posted by Ies porreres on Monday, June 21, 2021

Menuda despedida, maestro.

No me lo esperaba, los sentimientos están totalmente confrontados. Poderte jubilar con 60 años es una alegría pero irte, dejar el instituto me hace mucha pena. Son 16 años en el instituto, lo abrí como secretario. 

Lo abrió hace 16 años, ¿cómo lo deja?

Ha cambiado mucho. Cuando llegamos era un julio de 2005. La primera acción fue alquilar una empresa de limpieza. La primera reunión de profesores la tuvimos que hacer con mesas y sillas de las fiestas del ayuntamiento de Porreres, era un 31 de agosto. Luego en 15 días ya llegó el mobiliario más necesario. Matriculaba a los alumnos con una tablet porque no había ordenadores. Son aventuras de la docencia.

Y este curso marcado por la pandemia, ¿ha sido otra auténtica aventura?

Ha sido una aventura, pero grande. Ha sido un año de mucho, mucho trabajo. Bueno, en el aula ha sido la misma. Diría que ha sido un año de hacer un trabajo diferente y, claro, cansa más. Todos tenemos días malos en el trabajo pero los olvido. Cuando me enfado, al día siguiente empiezo de nuevo y esto es lo que me ha llevado a estar más de tres décadas en el mismo sitio.

¿Cómo se ha vivido este curso a nivel del aula?

En primero y segundo de ESO, ha sido un curso presencial. Tercero empezó con media jornada presencial pero a partir de enero venían cuatro días. En cambio, los de cuarto han estado todo el curso a medias y se nota. Es como ir a clase la mitad de tiempo pero queriendo el mismo rendimiento como si fueras a clase normal y eso es imposible. Los niños se resienten pero a todo hay que sacarle la parte positiva. No son muchas pero la realidad es que el alumno ha logrado ser un poco más autónomo, se ha potenciado su autonomía. No podemos sacar nada más positivo y el reto será levantar un año y medio con esta situación.

¿Afirmaría que ha sido el año más difícil de su carrera?

Con las circunstancias que tenemos, sí. Pero no he tenido años difíciles. Tras cuatro años en Sant Joan, lo más difícil fue irme. Luego tras nueve años en la Escola Nova de Porreres me fui al IES Felanitx para acompañar a los alumnos al instituto y también, lo más difícil fue marcharme. Me encariño. Y de Felanitx, regresé a Porreres. 

Ahora que pasa a ser profesor jubilado, ¿qué radiografía hace?

Tengo una máxima que es muy clara. Y es que los profesores nos creemos cuando empezamos a trabajar que cambiaremos la sociedad, pero no es así, la sociedad nos cambia a nosotros y nosotros debemos ir de la mano de la sociedad, por ello, la escuela ha cambiado tanto. Las escuelas han hecho un cambio brutal y lo que he visto en estos últimos años es la gran velocidad de cambio. Siempre me ha gustado innovar, pero ahora estamos haciendo una cosa y mañana, textualmente, no sabemos si lo cambiaremos. Ese cambio tan dinámico, tan rápido es normal que cueste a los profesores más mayores. No cuesta el cambio, cuesta la velocidad de cambio. Los alumnos también han cambiado. Ahora ya no puedes vender que si no vas a escuela, no tendrás futuro. La escuela es una necesidad pero se ve de otra perspectiva. Ahora se requiere una motivación en positivo. 

En 36 años en la docencia, ¿con qué se queda?

Tengo un recuerdo de casi todos mis alumnos. Deseo no padecer una enfermedad de perder la memoria para poder recordar durante mucho tiempo mis experiencias en la docencia. Sólo tengo recuerdos positivos. Los días malos los he olvidado.

¿Cree que los jóvenes son uno de los colectivos más azotados emocionalmente hablando por la covid-19?

Sí, lo que sus efectos se apreciarán con un poco de tiempo. Es una necesidad estar con tus compañeros. La parte social es muy importante y estar separados durante un año y medio, tendrá sus consecuencias pero tal vez se vea dentro de dos años, que será cuando veremos si la gente se ha vuelto más introvertida.

Compartir el artículo

stats