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Los alumnos del IES Marratxí plantan cara al ‘bullying’ a través del teatro

Teatrèmol ha impartido talleres en el instituto marratxiner para dar visibilidad al fenómeno y lograr que se tome conciencia del problema

Momento de la representación de la pieza de microteatro en el IES Marratxí. | AY. MARRATXÍ

Momento de la representación de la pieza de microteatro en el IES Marratxí. | AY. MARRATXÍ

Los talleres de teatro se han convertido en el gran aliado de los alumnos y alumnas del IES Marratxí para plantar cara al bullying. Gracias a las clases de teatro social impartidas por la compañía Teatrèmol, el alumnado ha podido identificar las conductas alternativas y proactivas ante situaciones de acoso. «El teatro es una forma muy visual de llegar a los jóvenes. Cuando lo ven representado, todo mucho más fácil», explica Laura Andújar Teatrèmol. «Además, en el taller deben tomar decisiones durante la escena, lo que permite que ellos se posicionen de una determinada manera. Tienen una idea del bullying y que creen que nunca lo harían, pero a lo largo de la representación se dan cuenta que, sin querer, ellos también participan. En teatro es más directo», resume la responsable de los talleres.

A lo largo de junio, la compañía ha impartido talleres de teatro social al alumnado de Primero de ESO del IES Marratxí. La actividad se divide en dos partes. La primera es una pieza de microteatro, que trata una situación cotidiana de un alumno que vive atormentado por las burlas de sus compañeros cuando descubren un rumor sobre su sexualidad. A través de los dos personajes se presentan situaciones de bullying que muchas veces no se pueden identificar a simple vista. Es así como se abordan conceptos claves como la figura de la víctima, del sacudidor o del observador, además, se presentan los distintos tipos de violencia que se pueden dar en casos de acoso escolar. Ya en una segunda parte, la estrategia es repetir momentos claves de la pieza teatral para abrir el debate. Aquí es cuando se tratan temas como, por ejemplo, los límites de las bromas, el respeto o las posibles vías que tienen en su propio centro los jóvenes que sufren bullying. «¿Dónde está el límite de las bromas? Deben entender que es muy importante la intención con la que se hace una broma. Siempre dejamos claro que se pueden hacer bromas entre amigos pero con la intención de que deben ser las dos partes las que se rían», detalla Andújar, que remarca «la respuesta positiva» que ha tenido la iniciativa. «Ha sido muy interesante porque han reaccionado», celebra. Tras estos 14 talleres, Andújar confiesa que los profesores han notado un cambio. Y es que algunos han acudido a contar lo sucedido cuando hasta ahora se habían callado. «La reacción del alumnado es muy interesante. Cuando empezamos y pedimos si han visto bullying, suelen decir que no. La respuesta cambia al final del taller», explican desde Teatrèmol.

«He aprendido que si me encuentro una persona sufriendo bullying tengo que ir a ayudarla», apunta la alumna Sofía Pons. «El taller nos ha servido para ponernos en la piel de una persona que sufre acoso escolar», relata su compañero Víctor Martínez. «El hecho de escenificar el sufrimiento de una persona hace que los chicos puedan tener el grado de empatía para meterse en su piel y empezar a reflexionar sobre todas estas conductas», explica la tutora de Primero de ESO, Cati Berensen. De hecho, la directora del centro Loreto Herrero remarca que el primer curso de ESO es complicado, es un año de transición. «Han pasado de ser los grandes de la escuela a los pequeños del instituto. Es un momento de construcción de la forma de relacionarse y un taller siempre es mejor que una charla unidireccional para poder verbalizar y replantearse actitudes», señala Herrero sobre la iniciativa impulsada por el Ayuntamiento.

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