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Jaume Monserrat Alcalde de Felanitx

«Es más peligroso para Portocolom el alquiler vacacional que los hoteles de interior»

«El objetivo de El Pi es sacar adelante los proyectos, y si una persona quiere ser más visible, que lo sea»

Monserrat: «Aznar está en el sitio que le toca y acabará la legislatura con responsabilidad».

Monserrat: «Aznar está en el sitio que le toca y acabará la legislatura con responsabilidad». A. Ruiz

Jaume Monserrat (El Pi) es el alcalde de Felanitx desde 2018. Cogió la vara de mando el último año de la anterior legislatura tras firmar un pacto con el PSOE y Bloc per Felanitx. Un acuerdo que se mantuvo esta legislatura y que estalló por los aires el pasado septiembre con la expulsión de tres regidores socialistas. Monserrat confiesa haber vivido «mal» aquella situación porque «ha habido personas que se han recreado en el conflicto». Ahora, nueve meses después, asegura sentirse liberado y valora el nuevo pacto, firmado con el PP y el exsocialista Joan Aznar: «Tenemos un equipo de confianza».

Ha llegado al hemisferio de la legislatura y continúa en la alcaldía. ¿Qué balance hace de estos dos años?

Han sido dos años muy complicados porque además de tener que gestionar una pandemia, hemos cambiado prácticamente todo el equipo de gobierno con la ruptura del primer pacto y la creación de otro. Aun así, el Ayuntamiento no va mal encaminado y los proyectos estratégicos siguen su curso: la construcción de la pista de atletismo, la nueva escuela, la implantación del puerta a puerta o la creación de la Deixalleria.

¿Y de los primeros meses del pacto entre El Pi, PP y el exsocialista Joan Aznar?

El balance es positivo. En un equipo de gobierno da igual el color político, lo importante son las ganas de trabajar, y este equipo está siendo muy efectivo. El equilibrio entre los tres regidores que continuamos del anterior pacto [Monserrat, Joan Aznar y Melanie Mesquida], y los populares se ha conjugado muy bien.

¿Qué ha cambiado con la reorganización del equipo de gobierno?

La confianza. Ahora tenemos un equipo unido y donde confían los unos en los otros. Y aunque a veces hay discrepancias, como ocurría en el anterior pacto porque cada partido tiene un enfoque, al final siempre llegamos a un acuerdo porque los objetivos son muy parecidos. No hay disputas destacables.

¿Las líneas de trabajo son las mismas?

Hay proyectos que sí, otros se han creado, como el del Passeig Joan Estelrich, y otros se han modificado por el camino. Por ejemplo, la construcción de la Deixalleria es el mismo proyecto, pero habrá variaciones porque lo está ejecutando otro equipo de trabajo. Lo mismo ocurre con la pista de atletismo. Y aunque la oposición nos acuse de ejecutar el plan de trabajo del anterior equipo de gobierno, realmente si tiras de hemeroteca se ve que los partidos coinciden en el 90% en los programas electorales.

¿Cómo es trabajar con Catalina Soler?

Catalina es una persona muy intensa y aplica esta intensidad en que el trabajo salga y se resuelvan los problemas. Le tengo una confianza absoluta y su figura aporta un gran valor, una experiencia política importante. La gente de fuera dice que nos complementamos muy bien, ya que ella va muy rápido y yo aporto la calma. Y en este sentido El Pi siempre ha sido muy generoso, también en la anterior legislatura. Nuestro objetivo es que los proyectos salgan adelante, y si una persona quiere ser más visible, que lo sea.

¿Y con Aznar?

Para mí Joan es un pilar muy importante. Tras desligarse del conflicto interno de los socialistas, se ha liberado y le han vuelto las ganas y la vitalidad para gestionar. Tengo claro de dónde viene y cuáles son sus ideas, y no tenemos problemas. Ahora debe aguantar los constantes ataques de la oposición, pero tiene todo mi apoyo como regidor no adscrito. Creo que está en el sitio que le toca y acabará la legislatura con responsabilidad, sacando adelante los proyectos que tiene puestos en marcha para sus áreas.

¿Cómo vivió la crisis y posterior ruptura del otro pacto?

Mal. Mal porque hay personas que se recrean dentro del conflicto y yo personalmente nunca he buscado alimentarme de las disputas y los enfados. La situación era insostenible y había que resolverlo porque al final gestionamos capital público y nos debemos a unos resultados.

Ahora los socialistas le piden que se someta a una moción de confianza.

Respeto al máximo el trabajo de la oposición, pero hoy por hoy me preocupa poco la moción de confianza porque cuento con el apoyo del equipo de gobierno. Los socialistas tienen un buen problema en su casa y es muy importante que se preocupen de arreglarlo, porque si una cosa quedó clara con la ruptura del pacto fue que una de las tres piezas estaba crujida de arriba a bajo y no casaban. Y, evidentemente, este señor [Xisco Duarte] tuvo un papel muy importante dentro de toda esta mala gestión que hizo que la situación fuera insostenible.

La oposición ha hecho frente común y le acusan de no saber dirigir los plenos, dejándoles sin el pliego de ruegos y preguntas.

Confunden las cosas. En los plenos siempre intento ser generoso con las intervenciones y lo único que pido es respeto. Y en cuanto a las preguntas, no lo comparto, ya que si es necesario se alargan los plenos. El último, por ejemplo, acabó a las 23:50, cuando terminaron todos los grupos de la oposición de hacer las preguntas. La regidora de Unides Podem [Caterina Ramon] se levantó y se fue, y para mí fue una salida fuera de tono, aunque está en su derecho.

Hablemos de proyectos en concreto. La gran asignatura pendiente de la pasada legislatura fue el plan general. ¿Será una realidad al finalizar esta?

Esperemos. El compromiso del equipo redactor es que durante estos días nos presentarán toda la documentación para hacer la aprobación inicial. Sabemos que será complicado pero no tenemos que dejar de ser optimistas. La propuesta que se hará al Consell de Mallorca sigue la línea de las políticas urbanísticas que ha llevado a cabo la institución insular hasta ahora, por lo que esperamos no tener problemas. Aun así, es una tramitación que nos hace pasarlo mal porque es un proceso muy largo y muy necesario [el PGOU vigente es de 1969]. Todos los alcaldes lo han intentado aprobar y no han podido. Espero que nosotros sí, porque es necesario acabar con el modelo de tener el vehículo tan cerca.

¿Habrá hoteles de interior en Portocolom?

Los hoteles de interior es otra de las batallas que estamos intentando solventar. Si bien donde nos hace mucha ilusión que haya es en Felanitx pueblo, Portocolom lo puede asumir, aunque de una forma equilibrada. Sabemos que las posibilidades de que se implante un hotel en el Port son muy pequeñas, por la normativa que deben cumplir, por tanto el impacto es asumible. Y prefiero dos hoteles [en Portocolom] que una nueva planta de un tamaño descomunal. Además, es más peligroso el alquiler vacacional que los hoteles de interior porque un establecimiento en sa Capella tendrá pocas plazas pero ¿cuántas hay con el alquiler vacacional?

Sigue sin haber un proyecto firme sobre la mesa para Es Sindicat.

Y nuestro trabajo en este caso es insistir al Consell para que se estudien todas las posibilidades. Una facultad de Bellas Artes vinculada a la UIB es lo que más nos gustaría, ya que ayudaría a reactivar el municipio, como también lo hará el hospital, que confiamos en tenerlo en 2022-2023.

Un estudio elaborado por el Ejecutivo central ha puesto de manifiesto que Felanitx es de las localidades de Mallorca con más pobreza infantil (32,6%). ¿Qué está haciendo el Consistorio para ayudar a este colectivo?

Es una noticia muy desagradable y en cuanto la leímos pusimos en marcha al departamento de Servicios Sociales para que analizara la situación. El problema de estas familias es que solo cuentan con una renta y tienen al menos tres hijos. Este área se reforzó durante la pandemia y ahora hemos vuelto a niveles de demanda precovid.

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