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Diario de Mallorca

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Lloseta sanciona con cien euros a activistas feministas por un acto reivindicativo el 8-M

Las manifestantes denuncian la aplicación de la Ley Mordaza para «criminalizar» y «perseguir» al colectivo

Las manifestantes guardaron un minuto de silencio en el exterior del Consistorio. M.V.C.

Una veintena de mujeres del Moviment Feminista de Mallorca se concentraron ayer a mediodía frente al ayuntamiento de Lloseta para denunciar el «infame ataque institucional» que han recibido en forma de sanciones de cien euros al menos dos activistas del colectivo por llevar a cabo un acto reivindicativo el pasado 8 de Marzo en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Las manifestantes temen que como mínimo se recibirán dos sanciones más porque la Policía Local identificó a cuatro compañeras cuando realizaban una acción simbólica consistente en sustituir la nomenclatura de diversas calles de la localidad por nombres de mujeres del municipio. El movimiento feminista lamenta que esta misma acción se desarrolló «sin problemas» en otros municipios de la isla como Manacor, Sencelles, Alaró, Artà, Capdepera, Palma o Felanitx.

Las concentradas guardaron un minuto de silencio «contra la violencia institucional» y denunciaron que «Lloseta fue el único municipio donde el movimiento feminista tuvo problemas», ya que la Policía Local «identificó, persiguió y acosó a las compañeras que llevaban a cabo la acción simbólica». Aseguran que las activistas «mostraron su colaboración en todo momento», pero a pesar de ello «fueron perseguidas y humilladas» sin posibilidad de llevar a cabo la acción reivindicativa.

Además, el colectivo denuncia que el ayuntamiento de Lloseta ha aplicado la Ley Mordaza para «criminalizar» a las activistas, ya que la sanción de cien euros se basa en un artículo de la ley que castiga los daños sobre los bienes inmuebles. «La violencia estructural contra las mujeres se ve fomentada en este caso por un Ayuntamiento gobernado por el PSOE, que ha adoptado la determinación política de aplicar una ley de Protección de Seguridad Ciudadana que había prometido derogar para criminalizar al feminismo», señalaron, cuando «la verdadera protección de la seguridad ciudadana pasa porque no nos violenten, secuestren, maten, abusen o violen y no por señalar con el dedo a las mujeres que lo estamos padeciendo y denunciando».

Las manifestantes expresaron su «condena más firme» a la actitud de la Policía Local y el Consistorio y aseguraron que todo el movimiento «asumirá» las consecuencias de «levantar la voz» apoyando «de forma solidaria» a las activistas sancionadas, por lo que se estudiará la creación de una caja de resistencia para abonar las multas. Fuentes del movimiento feminista explicaron que los servicios jurídicos están analizando los expedientes que fueron remitidos el viernes al colectivo por parte del Ayuntamiento llosetí con el objetivo de preparar la estrategia de defensa y presentar los correspondientes recursos.

Exhibieron los carteles que protagonizaron la acción del 8-M. | M.V.C.

«Tendrían que haber avisado»

El alcalde de Lloseta, el socialista Chema Muñoz, lamentó ayer las sanciones impuestas por el Consistorio aunque matizó que las activistas «tendrían que haber avisado que llevarían a cabo la acción [el 8-M] y la podrían haber hecho sin ningún problema con autorización municipal porque desde el Ayuntamiento apoyamos estas reivindicaciones».

Muñoz añadió que el hecho de cambiar la nomenclatura de las calles «puede ser problemático en caso de emergencia». «Si hay un accidente y se necesita una ambulancia, esta podría perderse», indicó. El alcalde aseguró que las sanciones fueron impuestas por «funcionarios de carrera», en referencia a los agentes policiales. «Yo no puedo ir en su contra y retirar las sanciones», concluyó.

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