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Quejas vecinales por los botellones en Son Verí y s’Arenal de Llucmajor

Los vecinos muestran su hartazgo por tener que soportar las fiestas nocturnas en la calle

Quejas vecinales por los botellones en Son Verí y s’Arenal de Llucmajor

Quejas vecinales por los botellones en Son Verí y s’Arenal de Llucmajor

Los vídeos de los vecinos dejan patente su malestar. Llevan una semana seguida con noches en vela debido a las juergas nocturnas que se montan en las calles de Son Verí, s’Arenal de Llucmajor y en Cala Blava. Son miles de jóvenes, alertan. Según apuntan los vecinos afectados, se trata de estudiantes procedentes de la península que disfrutan de unos días en la isla de su final de curso. «Hace años que ocurre pero ahora, con todo la oferta de ocio nocturno cerrada, es un auténtico desmadre», afirman los vecinos afectados por los botellones estudiantiles. «¿Es un aperitivo de lo que tendremos que aguantar en verano?», se preguntan. «Todos hemos sido jóvenes pero es insoportable, más que nada porque al día siguiente te tienes que ir a trabajar sin haber podido dormir», coinciden los vecinos. 

Desde la Policía Local de Llucmajor son plenamente conscientes de la problemática que se vive en las calles por la noche. De hecho, informan que durante el turno de noche suelen tener que asistir a unas 50 incidencias. La calle Pere Maimó de s’Arenal de Llucmajor es el epicentro de los botellones nocturnos. Allí pueden concentrarse entre dos mil y tres mil personas. 

Antes de la pandemia, solo tenían incidencias durante el espacio de tiempo en que los visitantes esperaban el bus que los trasladara a las discotecas o en el momento de regreso al hotel. Ahora, explican desde la Policía, estas cuatro o cinco horas que pasaban en la discoteca, se han trasladado a las calles dejando macrobotellones en s’Arenal de Llucmajor. También tienen constancia de incidencias en Son Verí mientras que en la zona de Cala Blava, no tanto, afirman.

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