El ayuntamiento de Pollença ha confirmado este miércoles lo que ya era un secreto a voces: la suspensión del simulacro de moros y cristianos del 2 de agosto. Así lo ha asegurado el regidor de Fiestas, Josep Lluís Pons, en una entrevista de la cual se hecho eco el Punt Informatiu. Posteriormente, el alcalde Tomeu Cifre lo ha confirmado a este diario. «Vale más no alargar la agonía, no tiene ni pies ni cabezas pensar que podrán celebrarse los moros y cristianos», ha señalado.

No obstante, el Ayuntamiento trabaja en un programa de las fiestas de la Patrona que incluirá más actos que el del año pasado, aunque deberán cumplir las medidas sanitarias en cuanto a aforos y distancias de seguridad, siguiendo las recomendaciones pactadas en una reciente reunión entre el Govern y la federación de municipios.

El alcalde Cifre ha añadido que plantear la posible celebración del simulacro "era insostenible". Además, a estas alturas de la temporada ya se tendría que haber iniciado el proceso que desemboca en julio en la elección de los principales protagonistas del simulacro, según recuerda el regidor.