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Entrevista
Jaume Funes Psicólogo, educador y periodista

«Jóvenes e instituciones nunca se han entendido»

«La gran necesidad de la juventud es ser escuchados», determina el experto

El psicólogo y educador, Jaume Funes.

El psicólogo y educador, Jaume Funes. J.F.

Calvià celebra hoy la primera jornada Joventut Lab Calvià, un encuentro para tratar el bienestar de los jóvenes después de la covid-19, además de analizar los retos y las nuevas formas de atención por parte de los servicios públicos. El psicólogo, educador y periodista, Jaume Funes, abrirá la jornada con la ponencia Intervención con jóvenes en tiempos de pandemia. Nuevos retos, nuevas respuestas. «El objetivo es volver a mirar a los jóvenes porque son ellos los que debe imaginar la sociedad que necesitamos», sentencia Funes.

¿Se puede afirmar que los jóvenes constituyen uno de los colectivos más azotados emocionalmente por la pandemia?

Me choca esta afirmación. Es un colectivo afectado porque hay determinados aspectos de esta edad que la pandemia ha privado y no son recuperables, por ejemplo, un beso de 15 años no es recuperable a los 20. Hay necesidades de la adolescencia que la pandemia ha complicado porque no volverán a tener 15 años. Desde el punto de vista emocional hay cosas que sí que les han afectado más a nivel de relaciones con los amigos. El colectivo joven desde el punto de vista emocional ha estado significativamente más afectado. Lo que no quiere decir que tenga más problemas. Es otra historia. En general, los adultos no tenemos ni idea del mundo de los jóvenes y muchas veces damos un sentido que no se corresponde con la realidad de los jóvenes. Se ha perdido la capacidad de escucha. Los jóvenes necesitan ser más escuchados. Cuando ahora todos lo machacaban por la selectividad, en realidad lo que necesitaban ellos era expresar cómo se sentían. Se tiende a no escuchar. Por ello, ha aumentado el malestar de los jóvenes que se expresa a través del cuerpo, por ejemplo, a través de los trastornos de la alimentación. Es la tendencia adulta de poner etiquetas en vez de ir un paso más allá y descubrir la realidad.

¿Qué radiografía hace de la juventud postpandemia?

Hay matices en función de la edad. Es necesario diferenciar por franjas de edades porque han aparecido necesidades diferentes. El tema del futuro para un joven de 20 años su futuro aún está más negro. Ya no piensa su vida en clave de futuro porque es desesperante porque hay que sumar la crisis, más precariedad y más explotación. Lo importante es pensar en el presente. En el caso de la adolescencia, hay que estar al tanto de los impactos de la transición de la ESO a la secundaria postobligatoria. Se habla de abandono escolar precoz. También ha cambiado. Muchos han terminado ESO perdidos. Es muy probable que surjan nuevas formas de desafección escolar o que se agudicen. Además también hay que tener en cuenta la profunda desigualdad que viven algunos. Y es que una parte de los jóvenes vivieron parte de su infancia en tiempos de crisis económica y recesión. El impacto en su edad es fuerte porque pueden aparecer desafecciones sociales.

¿Qué retos se plantean a partir de ahora cuando hablamos de jóvenes?

En este punto también se deben resolver algunos temas clásicas. La pandemia ha provocado pocas crisis pero sí que ha hecho aparecer crisis viejas que teníamos enterradas. El sistema educativo en secundaria, la distancia entre adolescencia y postadolescencia en la escuela era brutal y la pandemia ha hecho que sea urgente actuar. Se ha inventado la educación a distancia pero la clave es cómo se educa y se enseña en el mundo digital. Hay otras crisis políticas importantes. Las administraciones y los jóvenes no se han entendido nunca. La administración le cuesta entender que la autonomía de la libertad juvenil es una autonomía para organizarse la vida no de acuerdo con las reglas del grupo. Hay una fuerte dificultad para entrar dentro del mundo juvenil.

"Los jóvenes desde el punto de vista emocional han estado significativamente más afectados por la covid"

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¿Qué papel juegan los servicios públicos?

Hay que plantearlo en función de la edad y de la realidad. Por ejemplo, es muy urgente que en toda la secundaria los recursos municipales de servicios sociales, de juventud, de cultura o de orientación laboral hagan un trabajo conjunto con el centro educativo. Hay que trabajar juntos porque la pandemia ha constituido muchas inoperancias. Hay que reconstruir un puzzle que esté coordinado y determinar cómo acompañar las transiciones de los adolescentes, post adolescentes y semijóvenes de forma fácil para evitar que las dificultades encuentren un hueco por donde colarse. La gran necesidad de los jóvenes es ser escuchados y encontrar a alguien que les ayude a entender el caos de la incoherencia de la vida que la covid ha dejado. Hay otros debates clásicos como la emancipación de los jóvenes. ¿Por qué no se ha hecho un ingreso mínimo vital para los jóvenes que permita procesos de autonomía? 

¿Qué buenas prácticas recomienda?

Regular desde el punto de vista sanitario habrá cosas que no se podrán hacer pero hay que poner en la balanza entre la posibilidad de tener un ciudadano más feliz. Hay que tener una visión más inteligente que no solo se rija por variables sanitarias y de orden público.

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