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El Palau de Sineu alojará a tres monjas de clausura colombianas

El obispo explica a los feligreses que el objetivo es aumentar progresivamente la comunidad

El obispo Sebastià Taltavull, ayer en Sineu. | J.F.

El obispo Sebastià Taltavull, ayer en Sineu. | J.F.

La vida contemplativa en el Palau Reial de Sineu, sede del convento de monjas concepcionistas hasta la marcha definitiva de esta orden en 2016, regresará próximamente con la incorporación de tres jóvenes religiosas de una congregación colombiana que únicamente están pendientes de los visados para instalarse en el histórico edificio. El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, congregó ayer a los feligreses en la parroquia para dar explicaciones sobre la llegada de las monjas tras un largo proceso de gestiones encaminadas a mantener con vida el Palau, deshabitado desde hace casi cinco años. Aseguró que el objetivo es que más religiosas de la congregación de las Hijas de la Sagrada Familia se vayan instalando progresivamente en el convento hasta alcanzar el número de ocho, si bien esperó que en un futuro sean «muchas más» porque en el convento «hay mucho espacio». De momento, a las tres que vivirán en Sineu se sumarán otras tres religiosas de la misma orden, aunque pertenecientes a la rama activa, que colaborarán con otras parroquias de la isla que el obispo no desveló. La congregación ya está presente en otras partes del país como Valencia, Granada o Pamplona. Explicó que las tres monjas que vivirán en Sineu ya conocen las instalaciones del convento y que la madre fundadora de la congregación, creada hace unos diez años, también visitará el Palau cuando obtenga el visado. Taltavull añadió que el convento se mantiene en condiciones y solo hará falta una limpieza a fondo.

Otra cuestión que el prelado quiso dejar claro a los feligreses presentes, unos 50, es que la diócesis «negociará» con las religiosas los días del año en que el Palau Reial, monumento declarado como BIC, pueda ser visitado por el público. Esta misma cuestión fue comentada por el alcalde de Sineu, Tomeu Mulet, que instó a «trabajar» para que las visitas al edificio puedan ser una realidad y los sineuers «no tengamos que ver solo las paredes exteriores». Mulet garantizó una cálida acogida a las religiosas para que «se sientan sineueres». Taltavull añadió que el patrimonio del Palau «es de Sineu y esto lo tenemos muy claro». «No se ha tocado nada desde que se fueron las monjas concepcionistas», aseguró.

Tomeu Mulet, en la izquierda, junto al embajador. | J.F.

El acto contó también con la presencia del cónsul de Colombia en Balears, Rafael Guillermo Arizmendy, que visitó ayer «por primera vez» Sineu y explicó que las monjas «vendrán a enriquecer la vida católica» de la localidad. Por su parte, el rector de Sineu, Guillem Feliu, afirmó que sabía que «el obispo no nos podía fallar» con la recuperación de la vida contemplativa en el Palau y recordó que el día que se hizo pública la noticia, «las campanas repicaron varias veces».

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