Centenares de personas han formado una cadena humana para defender el Moll de Portocolom ante el proyecto de Ports IB para reparar este dique de más de dos siglos de historia. Respetando todas las distancias, más de 700 personas (800 según la organización) han participado en este acto de ambiente festivo en el que con un aplauso de cinco minutos se ha mostrado al Govern el rechazo a su intervención.

Cadena humana en Portocolom Salvem Portocolom

Convocada por la Plataforma en defensa del Moll de sa Duana, la cadena humana, que se ha formado a las 11 de la mañana y ha tenido que ser disuelta a los diez minutos para cumplir con las estrictas medidas de seguridad, ha desbordado las previsiones de los organizadores, que han cifrado en más de 800 los asistentes. "La gente tenía muchas ganas de participar en un acto colectivo. Ha sido muy bonito", ha manifestado después Jaume Adrover, miembro de la plataforma Salvem Portocolom y portavoz de Terraferida.

La cadena humana ha comenzado en un extremo del Moll, allí donde están los desperfectos que el Govern pretende reparar con un proyecto al que se oponen vecinos y entidades, hasta más allá de la lonja. Tres filas de personas han sido necesarias para incorporar a todos los que se han acercado hasta el puerto.

El acto de este sábado ha estado convocado por las entidades Terraferida, ARCA, GOB, Gremi de Margers, Amics dels Clossos y Més que pedra, integrantes de la plataforma que lucha por la conservación de este muelle. "Esperamos que Ports IB entienda que debe contar con la participación de la gente", ha declarado Jaume Adrover. "Es un clamor no solo por el patrimonio, sino por lo importante que es el espacio público", ha añadido el portavoz de los organizadores.