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Son Bonet cumple cien años del primer aterrizaje

El piloto catalán Manolo Colomer estrenó el aeródromo en febrero de 1921, iniciando una historia centenaria

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Son Bonet cumple cien años del primer aterrizaje

El pasado 25 de febrero, en un acto organizado por las asociaciones Real Aeroclub de Baleares y Amigos de la Aviación Histórica, se celebró el primer centenario del aterrizaje de un avión en los terrenos de Son Bonet, que con los años se convirtió en el primer aeropuerto internacional de Mallorca. Actualmente sus instalaciones reciben avionetas particulares, albergan los servicios de contraincendios y ejercen de base de escuelas de pilotos y el mantenimiento de aeroplanos.

La historia de Son Bonet fue iniciada por el piloto catalán Manolo Colomer, que en un principio se instaló en Son Sant Joan para llevar a cabo sus proyectos, pero debido a la lejanía para que asistiera público a sus exhibiciones, por las dificultades del transporte, se fijó en otra ubicación. Durante un vuelo observó los terrenos de Son Bonet, donde se hallaba el cuartel de ingenieros, y al contar Es Pont d’Inca con servicio de tren y tranvía, Colomer llegó a un acuerdo con los militares, que le prepararon una pista en la cual aterrizó el 25 de febrero de 1921, iniciando así la historia de Son Bonet.

En un principio únicamente se realizaban vuelos de exhibición, e incluso en el año 1928, concretamente los días 1, 2 y 3 de diciembre, una avioneta Tiger Moth realizó vuelos de publicidad de la marca de chocolates Nelia, lanzando desde el aire pequeñas chucherías que llevaban la publicidad de la marca, además de lucirla en el fuselaje. Este seguramente fue el primer episodio de publicidad aérea en Mallorca.

Y así, con vuelos de demostración y la creación del Real Aeroclub de Baleares se llegó al fatídico 18 de Julio de 1936 con el golpe de Estado franquista en contra del gobierno legítimamente elegido por el pueblo. Los golpistas triunfaron en Mallorca y en el año 1937 los italianos de Mussolini, que junto a los alemanes de Hitler apoyaban a los golpistas, instalaron su base auxiliar en Son Bonet, utilizando el hangar construido por el Aeroclub. Desde allí partieron los cazas CR32Chirri y sus bombarderos Savoya Marchetti S79 y S81 Pipistrello para participar en los bombardeos de Catalunya y Valencia.

Antes de finalizar la guerra y después de la batalla del Ebro, a finales del año 1938, llegó el primer vuelo de civiles de la compañía Iberia. Fue un JunkerJU52 cedido por la Lufthansa y pilotado por alemanes. Poco a poco iban aumentando los vuelos y el pasaje y a finales de 1939 se reformó el local social del Aeroclub para atender a los visitantes, finalizando las reformas en el año 1940, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Iberia continuó volando con los JunkerJU52, pero ahora ya con tripulación española. En el año 1943 y motivado por el embargo del combustible que los aliados sometieron a España, se suspendieron todos los vuelos entre la península y Baleares. A pesar de ello se continuó con la mejora de las instalaciones y en el año 1944 se iniciaron las obras de la actual terminal, que se inauguraron en el año 1946.

Ampliación

En el año 1942 se expropiaron 420.000 metros cuadrados para la construcción de cuatro hangares, y cuatro naves para talleres. El 17 de marzo de 1945, y una vez concluido el embargo de combustible, Iberia volvió a reanudar sus vuelos con los Junklers JU52, los cuales fueron poco a poco sustituidos por otro avión también popular: el DC3 de los Estados Unidos.

En el año 1948 inició sus operaciones con Mallorca la recién fundada compañía Aviación y Comercio (Aviaco), con aviones Bristol 170, los DC3 y los cuatrimotores Bloch Languedoc.

A finales de 1949 se suma una nueva compañía, Air Algerie, que realizaba los vuelos entre Francia y su colonia, Argelia. Operaba con el DC3 y también con el DC4. En octubre de ese año llegó el primer vuelo charter de la compañía Luxembourg Airlines. Según parece, fue un vuelo fletado por una orquesta.

De los vuelos de los años 40 cabe destacar el de un Havilland Dragon Rapide de la compañía Hunting Air Travel, un vuelo autorizado por la Dirección General de Aviación Civil para llevar de regreso a Mallorca al escritor Robert Graves y familia.

En el inicio de los años 50 empezaron a llegar pequeñas compañías, las cuales utilizaban normalmente el Douglas DC3 y los Vickers Vicking. Estas compañías se dedicaban a los vuelos charter.

El aeropuerto era diurno. Por la noche cerraba sus instalaciones, salvo para emergencias, debido a que no tenía balizaje eléctrico. En caso de emergencia se contaba con una serie de faroles de petróleo que podían instalarse a cada lado de la pista utilizando un automóvil, aunque no se tiene constancia de que se tuviera que utilizar en ninguna ocasión. En el año 1952 se instaló el balizaje eléctrico, con lo cual el aeropuerto ya podía operar en vuelos nocturnos.

La compañía nacional de Francia, Air France, inició sus operaciones en el año 1951, inaugurando su línea Paris – Palma con aviones Languedoc y en el año 1956 volaba con los Super Constellation. Poco a poco fueron llegando más aviones de distintas compañías, como BEA y Lufthansa, que se sumaron a las españolas Aviaco e Iberia, además de a Air Algeria y Air France.

El invierno de 1959 fue el preludio del cese de las actividades como aeropuerto de pasajeros en Son Bonet. Durante tres meses se trasladó todo el tráfico de aviones a Son Sant Joan para poder asfaltar la pista 06/24. En abril de 1960, Air France solicitó volar con el famoso Caravelle a Son Bonet. La compañía fue autorizada para realizar un ensayo, utilizando paracaídas que le frenaban en su toma de tierra. La prueba resultó medianamente satisfactoria pero se decidió que la base para este vuelo fuera la de Son Sant Joan. Fue el inicio de una muerte anunciada, debido a la gran afluencia de vuelos que dejaban las instalaciones pequeñas y el avance en la implantación de los aviones a reacción como el Caravelle o el Douglas DC9, que no podían operar en la limitada pista de Son Bonet. Se decidió trasladar todos los vuelos tanto nacionales como internacionales a Son Sant Joan hasta que el 18 de julio de 1969 se trasladó todo el tráfico al actual aeropuerto de forma definitiva.

Durante muchos años, Son Bonet permaneció aletargado, pero el incremento de avionetas particulares o helicópteros ha dado una nueva vida a este aeródromo histórico que ha cumplido este año 2021 los cien años de su primer aterrizaje.

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