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Los agricultores reclaman de Mallorca herramientas para afrontar la sequía

La conselleria estudia declarar en abril o mayo la sequía meteorológica

Los agricultores están preocupados por la sequía actual que afecta al campo.

Los agricultores están preocupados por la sequía actual que afecta al campo.

La sequía se ha convertido en un «problema endémico» desde hace unos años. Así de claro habla Mateu Llobera, de Unió de Pagesos, que confiesa que siguen con atención las noticias acerca de la posibilidad de declarar la sequía meteorológica en algunas zonas de la isla, algo que ocurrirá en abril o mayo si la situación continúa igual. Explica que algunos ganaderos están pasando una situación difícil porque hay poco alimento: «Necesitamos herramientas y soluciones para estabilizar la producción y tener una seguridad frente a situaciones como esta». Eso sí, Unió de Pagesos confía en encontrar pronto una solución. De momento, se están dando pasos para que así sea. Esta semana se ha constituido la primera Mesa d’Herbacis en la que se ha abordado, entre otros temas, el problema de la sequía actual y sus implicaciones. Un informe de Semilla alertó que la zona de Migjorn, en concreto Felanitx, Llucmajor, ses Salines, Campos y Porreres, estaban en una «situación complicada».

Fernando Fernández, director general de Agricultura, Ramaderia y Desarrollo Rural, explica que el sector de los herbáceos es muy importante porque ocupa una superficie agraria útil muy grande en Balears: «En las islas, el 90% de los herbáceos que se cultivan están destinados a la alimentación animal, por lo que está muy vinculado a la ganadería». Fernández afirma que su productividad está muy condicionada por el cambio climático porque cuando hay un poco de sequía, inundaciones o cambios bruscos de temperatura, la ganadería se ve directamente afectada: «El sector agrario de Balears tiene aquí un cuello de botella importante». Fernández cuenta que, al tener poca superficie cultivada de herbáceos a pesar de ser el sector más importante, todo lo que no se produce en Balears se tiene que importar para alimentar al ganado, lo que supone unos grandes sobrecostes para la producción ganadera. «Debemos distinguir entre sequía hidrológica y sequía meteorológica. La primera ocurre cuando las masas de agua disponibles están por debajo de unos niveles y eso provoca que la sociedad en su conjunto se vea afectada. Para llegar a la sequía hidrológica hay que pasar antes por la sequía meteorológica», puntualiza Fernández.

Balears, a través de la Dirección General de Recursos Hídricos, tiene un plan especial para la sequía, que fue aprobado por un decreto en 2017. El problema, explica Fernández, es que solo marca los niveles de sequía hidrológica: «La meteorológica siempre la decretamos desde la conselleria de Agricultura porque es lo primero que aparece. Al tener los datos actualizados de la situación actual, sabíamos que había una disminución de las precipitaciones muy importante». El sector, a través de diferentes organizaciones, había avisado de que empezaba a haber problemas en la zona sur de Mallorca.

Análisis semanal

Desde Semilla enviaron dos técnicos de campo para hacer una inspección en diversas zonas redactaron un primer informe con sus impresiones. Los resultados fueron expuestos en la Mesa d’Herbacis. Además, los datos que les llegaban desde la AEMET también les indicaban que habían tenido un febrero muy seco y solo se habían registrado 5,7 litros por metro cuadrado cuando la media son 38 litros.

Fernández concluye que, a partir de ahora, van a hacer un análisis cada semana de cómo evolucionan las precipitaciones porque, si todo continúa igual, deberán declarar la sequía meteorológica en abril o mayo: «Esto es importante para activar ayudas, seguros y otro tipo de planes. En 2019 ya hubo una declaración de sequía por parte del Govern, pero apenas teníamos información porque nos acabábamos de incorporar». Con estas acciones, explica, quieren romper con la dinámica de la inercia de «lo que surja» para trabajar de forma estable. Esto se traduce en la creaciones de dos estaciones nuevas de la AEMET en Sóller y Artà, y el establecimiento de un contrato menor con la UIB para desarrollar un sistema de teledetección por satélite para ver cómo evoluciona la sequía de manera quincenal por zonas: «El objetivo principal es poder tomar decisiones de forma más pautada».

Por su parte, Joan Simonet, gerente de Asaja Balears, cuenta que en esta primera reunión de la Mesa se habló de los problemas generales del sector y cuáles deben ser las estrategias para el futuro: «En concreto pedimos que se incluyera la situación de alarma producida por la sequía meteorológica que existía desde hacía 10 días». Simonet explica que ya sabían que Agricultura había hecho estudios previos y localizaban la zona más vulnerable en la parte sur de Mallorca: «La lluvia de estos días alivia un poco el problema porque permite que ciertos cultivos puedan seguir avanzando, pero muchos de los que se tenían que recolectar en febrero acabarán en pérdidas». Desde Asaja están contentos con la implicación por parte de los organismos públicos y proponen que, de cara al futuro, se busquen variedades más resistentes a la sequía para poder mantener la productividad a pesar de vivir situaciones de sequía duradera como la actual: «No digo que dejemos de usar variedades autóctonas, sino buscar alternativas para no sufrir estos problemas cada vez».

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