Falta una semana para el pleno para reprobar la regidora de Servicios Sociales, Francisca Cerdà por haberse vacunado saltándose el protocolo y haberse realizado PCR periódicas a costa de la sanidad pública, un caso que también afecta al alcalde Tomeu Cifre, pero se escribe un nuevo capítulo. Unas declaraciones de Cerdà han enfurecido a la oposición. Así Junts Avançam, Alternativa per Pollença y Unidas Podemos exigen su cese al alcalde.

Con unos servicios sociales municipales desbordados, muchos colectivos han tomado la iniciativa de organizarse para ayudar a las familias pollencines. Una de estas organizaciones es la entidad Hope Mallorca que cada semana reparte lotes de productos básicos a las familias que lo necesitan. Así la oposición se hace eco de unas declaraciones de Francisca Cerdà en el medio local Som Pollença en la que ha asegurado que «estas colas deben evitarse porque la imagen que ofrecemos, no la acepto de ninguna manera». Así, en breve, se reunirá con la entidad para «solucionar este problema».

¿La reacción de la oposición? «La regidora no tiene vergüenza», coinciden. «Cobra un sueldo de 47.000 euros y en vez de aumentar la protección social y asumir la tarea que le corresponde legalmente al Ayuntamiento y cubrir las necesidades básicas, tiene el morro de quejarse porque las colas dan una mala imagen cuando el trabajo de estas entidades es voluntario». «La regidora debe preferir que la gente pase hambre, en silencio y sin molestar», critica la oposición. «Las colas son lamentables pero no por la mala imagen, son lamentables porque son inaceptables en un municipio con millones de euros de remanentes que están a disposición de ser utilizados», zanjan los partidos de la oposición, que lamentan que en vez de tratar el problema de fondo, la preocupación de la regidora es «estética». «¿Qué solución dará? ¿Esconder las colas como hizo con la vacunación?», se preguntan los partidos tras pedir su cese «inmediato».