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La paralización del único matadero de aves en Mallorca amenaza la continuidad de las granjas de pollos

El servicio de Inca, abierto en 2020, lleva tres semanas cerrado y los productores se quedan sin ingresos al no poder servir carne local

Marçal Ribes, en la granja ecológica de pollos que gestiona en la finca de Binifela, en Capdepera.

Marçal Ribes, en la granja ecológica de pollos que gestiona en la finca de Binifela, en Capdepera.

Una parada en seco. Es lo que ha vuelto a pasar al único matadero de aves de Mallorca, que se puso en marcha en enero del año pasado y está cerrado por segunda vez cuando hace poco más de un año que inició su actividad.

Esta situación, que ya dura tres semanas, ha provocado que no se pueda encontrar carne de pollo local en ningún punto de venta de Mallorca. Y evidentemente el cierre del único matadero de aves de la isla ha situado a los cuatro productores de pollos que existen en la isla al borde del colapso.

Marçal Ribes es el responsable de la finca Binifela, en Capdepera. Allí cría sus pollos en una granja ecológica en la que los animales viven y crecen al aire libre. «Vamos a iniciar la cuarta semana en la que en Mallorca es imposible encontrar carne de pollo de kilómetro cero. Y no hay una fecha concreta para reabrir el matadero, es una situación muy difícil para todos los que nos dedicamos a esto porque no podemos sacar al mercado nuestra producción ni obtener ingresos», lamenta Ribes.

Ribes es uno de los cuatro productores de aves que hay actualmente en Mallorca. | J. SITGES

Desde el Govern, el nuevo director general de Agricultura i Desenvolupament Rural, Fernando Fernández, explica que «hemos hecho todo lo posible desde hace más de un año para mantener en funcionamiento el matadero de aves de Inca. Hemos facilitado apoyo técnico, económico, subvenciones, asesoramiento organizativo... Todo para que ese matadero de pollos, que es una pieza fundamental para que el sector de la agricultura se mantenga, estuviera abierto», reconoce Fernández. «Nuestras competencias son limitadas pero seguimos apoyando al departamento de Sanitat y al consistorio; juntos vamos a seguir insistiendo pero lo importante es que el concesionario cumpla con la responsabilidad que ha asumido», apostilla el director general de Agricultura.

Deficiencias

El matadero de aves de Inca empezó a funcionar en el mes de enero de 2020. Y en ese tiempo ya acumula dos paralizaciones por la misma causa. «Los técnicos de Sanitat son muy claros, hay que cumplir con todos los requisitos que exige la legislación y la instalación del matadero, aunque es nueva, no cumplía al cien por cien con el último reglamento europeo», explica Biel Frontera, el concejal de Agricultura de Inca. Y es que el matadero de aves de la capital del Raiguer es de propiedad municipal pero funciona a través de una empresa concesionaria. Uno de sus máximos responsables es Jaume Estrany, quien reconoce que «hemos contado con la ayuda de una ingeniera agrónoma que ha facilitado el consistorio para identificar y actualizar todos los requerimientos técnicos que debemos cumplir». Pero desde la empresa que gestiona el matadero indican que «cuando estuvo claro que hacían falta nuevas piezas, cuáles eran y cómo tenían que ser, no pasaron ni 24 horas y ya las habíamos encargado a la fábrica y pagado», aclara el responsable de la actividad en el matadero, Jaume Estrany.

En la finca de Binifela, las aves viven en libertad y pastan al sol. | J. SITGES

Las nuevas piezas se están fabricando en Francia y tanto el ayuntamiento de Inca como los responsables de la empresa que gestiona el único matadero de aves de Mallorca confían en que pronto lleguen a la isla y se puedan instalar para devolver la normalidad a la instalación. Un matadero paralizado que pone en jaque toda la producción de carne de pollo local.

Reactivación

Aunque todo indica que tendrán que pasar semanas antes de que se pueda volver a sacrificar pollos en Inca, desde el consistorio apuntan a una solución que podría avanzar la reapertura. «Lo estamos negociando con el departamento de Sanitat pero entendemos que se podría poner en marcha el matadero antes de que lleguen las nuevas piezas; somos optimistas y creemos que se podría retomar la actividad con medidas correctoras que con las instalaciones actuales aseguren que se cumplen todas las medidas sanitarias y de bienestar animal», explica el concejal de Agricultura y Medio Ambiente, Biel Frontera. «Somos optimistas y creemos que se tiene que desbloquear», apostilla el regidor.

Otra imagen de los pollos ecológicos que cría el productor Marçal Ribes. | J. SITGES

Por su parte, los propietarios de las granjas de pollos de Mallorca no ven la luz al final del túnel. «Por el momento nuestra única opción, por absurda y cara que sea, es llevar nuestros animales hasta Menorca o Eivissa, donde sí hay mataderos que funcionan y podría ser una buena solución para sacar al mercado nuestra producción», explica Marçal Ribes. Pero a la práctica en toda la isla de Mallorca no existe un solo vehículo que esté autorizado para hacer estos trayectos. Y ante esta situación, los productores de carne de pollo están decididos. No quieren echar a perder sus animales y están dispuestos a superar cualquier obstáculo.

«He comprado un camión para homologarlo y que nos pueda servir para transportar animales vivos, he tenido que hacerlo porque ahora mismo es nuestra única opción y otros productores ya se han puesto en contacto conmigo para compartir viajes hasta el matadero de Menorca», concreta el responsable de la granja de pollos de Binifela, Marçal Ribes. Y para paliar las pérdidas que esos trayectos ocasionarán a los productores de pollos para carne que quedan en Mallorca, «hemos solicitado a la conselleria de Agricultura que vuelva a reactivar las ayudas al transporte de animales que ya existieron en el anterior parón del matadero, es la única manera que tenemos para mantener a flote nuestros negocios y para que no se acabe con la producción de carne de pollo local y de calidad», sentencia Marçal Ribes, que aún espera que el Govern responda a su petición.

Eso cuando las cuatro granjas de pollos para carne que quedan en Mallorca se han transformado y ya no son solo naves llenas de pollos que crecen a base de piensos, sino que en su mayoría crían y engordan pollos en libertad que pastan al sol. «En total somos cuatro productores en toda la isla que trabajamos con el pollo para carne. Dos que trabajamos en ecológico y otros dos que lo hacen en ganadería convencional pero la gran mayoría de los que nos dedicamos al sector del pollo lo hacemos con sistemas respetuosos con el medio ambiente y los ciclos animales, de esa forma el 80% de los pollos que se sacrificaban en el matadero antes del parón procedían de granjas ecológicas como la nuestra», explica Ribes.

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