Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lletra menuda

Lletra menuda | Entre el querer y el poder trabajar

Manifestación reivindicativa en la Colònia de Sant Jordi.

De la encerrona de la pandemia solo se puede salir con dos pinchazos, los de la vacuna que, además, deben adquirir proporciones colectivas.

La realidad es demasiado cruda como para entretenerse en admitir paliativos y matices. Por eso el debate de la oportunidad de los pinchazos en el brazo ha quedado superado por la necesidad de aplicarlos de forma masiva y si es contrarreloj, mejor. No es solo una cuestión de salud pública, es la urgencia de restablecer el equilibrio, ahora desajustado por completo, de la economía y el sustento familiar. La necesidad de inocular al personal topa con la producción insuficiente de los laboratorios y una gestión del remedio por parte de la Unión Europea que el destinatario percibe a la deriva, mientras el calendario no se estanca y ni el hotel ni el restaurante pueden abrir. Ni siquiera en época de inactividad forzada podemos entregarnos al ocio en la isla del entretenimiento que ha infravalorado industria y todo sector primario. No hay ahorro ni alegría para aprovechar el impasse de la pandemia. Con tales escenarios desangelados es comprensible que el ‘SOS Turismo’ adquiera cada día una vía de expresión diferente incorporando damnificados cada vez más diversos. Empezó en Cala Millor, ayer se plantó en Colònia de Sant Jordi y mañana será en otro lugar. El desespero no admite pausa ni tregua, solo plataformas convergentes impensables en tiempos de vacas gordas.

Compartir el artículo

stats