Este miércoles se ha presentado un nuevo depósito de agua en la finca de Es Cabàs, en Santa Maria del Camí, que permitirá facilitar los trabajos de extinción de incendios forestales. Se trata de una de las seis instalaciones financiadas a través del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) que darán acceso a agua en zonas de alto valor ecológico. El conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir; el director general de Espacios Naturales y Biodiversidad, Llorenç Mas; el gerente del Institut Balear de la Natura (Ibanat), Joan Ramon; el alcalde de Santa Maria, Nicolau Canyelles; y la gerente de Tragsa, Mónica Pozuelo, han visitado hoy el depósito.

Mir ha destacado la importancia de poner en marcha infraestructuras como la de Es Cabàs en las zonas de alto valor ecológico, puesto que ponen al alcance del personal de extinción de incendios «una herramienta más para hacer frente a una de las consecuencias de la emergencia climática que más sufriremos en las Islas: los grandes incendios forestales». «Los incendios también se extinguen en invierno, haciendo trabajos de prevención y de autoprotección. Pero tenemos que estar preparados para poder dar una respuesta rápida y contundente a estos fenómenos cada vez más frecuentes», añade el conseller.

Por su parte, el director gerente de IBANAT ha explicado que los contratos para iniciar las obras del resto de depósitos ya se están tramitando y que «sumar estas seis infraestructuras a las ya existentes nos permitirá tener una red que garantice el desarrollo óptimo de las tareas de extinción de incendios forestales en todo el archipiélago».

El depósito de chapa de Es Cabàs tiene una capacidad de 98 metros cúbicos y las obras que se han realizado han servido para adecuar el terreno para situar el depósito y poder llevar agua a través de una cañería sepultada y desde un pozo ya existente dentro del terreno.

El Ibanat ha encomendado a Tragsa la construcción de este y otros cinco depósitos de chapa (dos en Mallorca, dos en Menorca y uno en Formentera) por un importe total de 109.000 euros. Los fondos forman parte de un proyecto, financiado a través del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) que prevé actuaciones de mantenimiento y construcción de nuevos depósitos de obra y que cuenta con un presupuesto total de 400.000 euros.