El Govern intenta calmar las aguas en Portocolom, unas aguas revueltas por las obras que a partir de marzo Ports IB ejecutará en el antiguo muelle de piedra. Y es que este fin de semana entidades como Salvem Portocolom, ARCA, GOB, Terraferida y el Gremi de Margers alertaron de que las obras amenazaban la primera línea de sa Duana ya que querían hormigonar el dique empedrado, por ello, exigían paralizar el proyecto. Este lunes, Ports IB informó de los detalles de la intervención, una «actuación urgente» y «absolutamente necesaria» para el mantenimiento de la infraestructura. Se trata, remarcan desde el Govern, de una actuación «con un planteamiento especialmente proteccionista con el patrimonio arquitectónico y cultural del Port». La intervención está planeada «conservando los materiales y el paisajismo original, asegurando la funcionalidad del espacio portuario». La inversión supera los 400.000 euros. De hecho, remarcan desde Ports IB, se ha solicitado a Patrimoni del Consell de Mallorca poder recibir asistencia por parte de sus técnicos historiadores, arqueólogos y restauradores durante toda la ejecución del proyecto. En esta misma línea, se contempla la intervención, desde el inicio del proyecto, de un arqueólogo especialista en restauración con la finalidad de realizar un exhaustivo seguimiento del desarrollo de la actuación. Además elaborará un informe que acredite la correcta restitución del muelle.

Ports IB ha desgranado cómo será la actuación para solucionar la inestabilidad del muelle y de los pavimentos superiores producidos por los azotes de los temporales, sobre todo, los de hace un año pero también ocasionados por el paso del tiempo. Así, se catalogarán y enumerarán cada uno de los sillares que conforman los muelles. Su desmontaje será piedra por piedra con el fin de acceder a la zona interna e invisible que está gravemente afectada. Una vez asegurada la estructura, el siguiente paso será reponer en su sitio cada una de las piedras originales restituyendo el aspecto inicial tanto del muelle como del pavimento.

Se trata de un proceso «laborioso» que tiene en cuenta la protección del muelle que estipula el Catàleg Municipal de Felanitx y que se realiza con el fin de evitar cualquier modificación de la imagen externa de los muelles y con la intención de preservar el valor etnológico del conjunto.

La zona de sa Duana está acordonada ya que las afectaciones estructurales son importantes. Ports IB ha hecho partícipe al ayuntamiento de Felanitx de los detalles del proyecto y coordinará con técnicos municipales la ejecución de las obras, que empezarán en marzo y durarán tres meses. También se ha incorporado al proyecto la elaboración de un plan de vigilancia ambiental.