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La mujer en el sector primario en Baleares está «invisibilizada»

Las féminas representan el 23% del trabajo asalariado en agricultura mientras que tan solo el 33% son titulares de explotaciones

Vanrell, Brunet, De la Concha y Maria Duran.

Vanrell, Brunet, De la Concha y Maria Duran.

La mujer en el sector primario siempre ha estado presente pero ha sido poco reconocida. «Han estado invisibilizadas». Ahora, hay datos que corroboran esta afirmación. Y es que Serveis de Millora Agrària i Pesquera (SEMILLA) ha elaborado el primer diagnóstico de la situación de las mujeres en el sector agrario, pesquero y agroalimentario de las islas. Se trata de una radiografía del sector que lanza cifras «muy preocupantes». Y es que aunque siempre ha habido mujeres sembrando, recogiendo la cosecha, cuidando animales o conduciendo tractores, su labor y presencia contrasta con las bajas pensiones, los escasos títulos de propiedades de fincas o las listas de afiliación a la Seguridad Social. La realidad es que hay más de cuatro hombres por cada mujer trabajando en el campo. Así, las féminas tan solo representan el 23% del trabajo asalariado en la agricultura.

Eso sí, la consellera Mae de la Concha no dudó en subrayar que ha habido avances hacia la igualdad, pero la mujer en el sector primario continúa estando muy invisibilizada. Sin embargo, este primer diagnóstico marca un «punto inicial» para cambiar esta realidad. La consellera concretó que los datos permiten conocer «dónde estamos y de qué situación partimos» para poder aplicar las políticas adecuadas hacia la igualdad. Y es que uno de los retos de su departamento es elaborar a lo largo de este 2021 el primer plan de igualdad de género en el sector.

Precisamente, «el problema de la presencia de la mujer en el sector, más allá de cuestiones históricas, es la falta de reconocimiento económico y social de su trabajo», destacó la gerente de SEMILLA, Georgina Brunet, que abogó por seguir trabajando para lograr que las féminas consten como trabajadoras y equilibrar su presencia en los lugares de decisión y en la titularidad de las explotaciones. Los datos que revela esta primera estadística concluyen que, según FOGAIBA, solo un 33% de los titulares de las explotaciones agrarias son mujeres, un dato algo superior que la media estatal que ronda el 25%. En ganadería, la cifra baja a un 20%. De las 12.928 explotaciones agrarias, solo 211 son de titularidad compartida entre un hombre y una mujer. Eso sí, otro dato negativo es que a medida que aumenta el tamaño de la explotación, la titularidad mayoritariamente es masculina. En el caso de la agricultura ecológica, las cifras de fincas en titularidad son del 29% en el caso de productoras y del 28% en el de las elaboradoras.

Entre los jóvenes que se incorporan al sector, ellas representan un 26%. De hecho, Mae de la Concha aseguró que «conseguir la igualdad es primordial para lograr el relevo generacional porque sin relevo generacional el sector primario se muere».

En cuanto al tiempo dedicado al trabajo asalariado en el campo hay diferencias notables si hablamos de una dedicación a tiempo completo: hay 1.202 hombres por 187 mujeres. Y entre el 50 y el 75% de la jornada, la cifra es de 262 hombres frente a 29 mujeres. En esta categoría, puntualizaron, no se incluye el titular de la explotación ni el trabajo familiar. «La realidad es que la mayoría de mujeres ayudan sin cobrar y cargan con las tareas de la casa». «Hay que implementar políticas de corresponsabilidad en todas las tareas», defendió Brunet.

Si hablamos de afiliación a la Seguridad Social, en el sector de la agricultura, ganadería y caza la presencia femenina es de un 16% en régimen especial agrario, un 30% son autónomas y un 25% en régimen general. En silvicultura, hay un 11% de autónomas y un 26% que pertenecen al régimen general. La brecha es enorme en el sector de la pesca donde solo un 2% son ellas las tripulantes de embarcaciones. En Mallorca hay seis mujeres al frente de una nave, cuatro en Menorca y dos en Eivissa. Las asalariadas solo representan un 7% y en el régimen del mar solo hay 16 mujeres de 433 personas. Por contra, la igualdad la encontramos en el sector alimentario con un 46% de mujeres.

La presencia femenina en las organizaciones agrarias es del 14% y en las cooperativas el porcentaje de socias asciende al 22% mientras que un 35% son trabajadoras. Eso sí, en el consejo rector ellas solo son un 8%.

En relación a la formación profesional relacionada con el sector primario ellas suponen un 13% pero si nos fijamos en la formación relacionada con la industria agroalimentaria las mujeres suponen un 53%. Son las cifras más igualitarias pero si se mira la letra pequeña se detecta que hay trabajos para ellas y trabajos para ellos.

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