La ONCE ha presentado este lunes en Inca la nueva imagen «más accesible» de sus quioscos de venta al público, con una estética que facilita la proximidad con el público y unos materiales «más ecológicos». El acto de presentación ha contado con la presencia del alcalde Virgilio Moreno; el regidor Andreu Caballero y el delegado territorial de la ONCE, Josep Vilaseca Rius.

Según han apuntado, con los nuevos quioscos «cambia la imagen de esta puerta de acceso a un mundo de inclusión social para las personas con discapacidad» y también se cumple con los requisitos relacionados con la accesibilidad universal.

El nuevo quiosco presenta unas dimensiones que «permiten una mayor accesibilidad» tanto para el vendedor como para el cliente. Además, también dispone de un espacio para los perros guía e incorpora rampas de acceso para las personas que van en silla de ruedas. En el interior incluye una silla ergonómica y otros elementos como cajones y un pequeño armario.

La cabina destaca por la gran superficie de vidrio que presenta y está dotada con dos puntos de venta, uno en la parte frontal y otro que ocupa la superficie de la puerta para atender a las personas que van en silla de ruedas. Además, la exposición de los productos "es muy clara y organizada para ayudar al cliente en su elección de compra". El quiosco incorpora en sus laterales exteriores frases escritas en alfabeto Braille para crear una "clara identificación" con la ONCE.