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Los pueblos afectados por el ‘cap de fibló’ de 2020, molestos por no ser declarados zona catastrófica

La indefinición de Madrid deja en el aire las ayudas económicas destinadas a municipios y vecinos por la reparación de los daños

Los pueblos afectados por el ‘cap de fibló’ de 2020, molestos por no ser declarados zona catastrófica

Los alcaldes de Banyalbufar, Esporles y Valldemossa, municipios que resultaron afectados por el cap de fibló que azotó la Serra de Tramuntana el pasado 29 de agosto de 2020, expresaron ayer su «profundo malestar» porque «parece ser» que el Gobierno no otorgará la declaración de zona catastrófica que fue solicitada por el Consell de Govern el 7 de septiembre del pasado año, cuando el Ejecutivo autonómico solicitó a Madrid la declaración de zona gravemente afectada por el violento temporal que causó un grave impacto en unas 736 hectáreas de la Serra de Tramuntana.

Los alcaldes Maria Ramon (Esporles), Mateu Ferrà (Banyalbufar) y Nadal Torres (Valldemossa) no ocultan su indignación por la falta de respuesta del Gobierno a la petición formal lanzada por el Ejecutivo balear cuando ya han pasado casi seis meses del grave episodio meteorológico que destruyó una gran superficie del paraje natural de la Tramuntana.

En este sentido, la alcaldesa de Esporles reclamó «claridad» al Estado, «ya que el impacto fue enorme y no entendemos el retraso en dar una respuesta». Por su parte, el regidor de Valldemossa también pidió «celeridad y apoyo» a Madrid después de agradecer las actuaciones llevadas a cabo por la conselleria de Medio Ambiente, que anteayer inició la segunda fase de la restauración forestal de la zona afectada.

Ayudas en el aire

Los alcaldes destacaron que la negativa de declarar la zona dañada como zona gravemente afectada «frustra las expectativas» de los municipios de la Serra y de «muchos de sus vecinos» porque todavía no saben si podrán recibir ayudas económicas para restaurar las zonas afectadas y reparar los daños «sin precedentes» causados por el cap de fibló, que dejó un paisaje dantesco en este sector de la Tramuntana, con miles de árboles cortados de cuajo por la acción del viento.

Se estima que el temporal afectó a casi 740 hectáreas de los tres municipios, de las cuales unas 683 corresponden a superficie forestal del paraje natural de la Serra de Tramuntana.

Ante esta situación, el alcalde de Banyalbufar apuntó que «si esto no es una zona gravemente afectada, ¿qué lo es?». En declaraciones a IB3, Mateu Ferrà también lamentó el agravio comparativo que, a su entender, se ha producido entre este caso y el del temporal Filomena: «Caen 30.000 árboles en el parque del Retiro de Madrid y todo el mundo se moviliza; aquí cayeron entre 600.000 y 700.000 y parece ser que nos quedaremos sin la declaración de zona catastrófica».

La restauración forestal de la zona afectada sigue adelante medio año después del desastre. Después de culminar una primera fase en la que se han recuperada unas 30 hectáreas, ahora se inicia un nuevo periodo en el que se actuará sobre 80 hectáreas, para lo cual se ha destinado un presupuesto de casi 850.000 euros. Las prioridades se centran en la reducción de los riesgos de incendios forestales y en la recuperación del paisaje.

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