El nuevo propietario del hotel Formentor y de las 1.600 hectáreas de península circundante es el magnate mexicano Fernando Gerardo Chico Pardo. La fortuna número trece de México según la revista Forbes utilizó el fondo andorrano Emin Capital, del que es inversor principal, para cerrar la operación de compraventa con el Grupo Barceló. Sin embargo, la familia americana se implicó directamente desde el primer momento en la operación, además de ser la principal garantía de un crédito puente que financia los 165 millones de euros del trato.

Fernando Chico Pardo se puso en contacto con los Barceló en 2019. La oferta astronómica, por un hotel que genera entre tres y cuatro millones anuales de beneficio en los años de récord, decidió al grupo mallorquín a desprenderse de la propiedad que había adquirido a la familia Buadas. El patriarca mexicano, que no ha viajado todavía a Mallorca para examinar su nueva posesión, ha incorporado a la estructura de sus empresas a sus hijos Andrés y Felipe Chico Hernández.

Un hijo de Chico Pardo cerró personalmente con Barceló hace dos años el pago de un depósito no reembolsable de veinte millones de euros, que se descontaría de los 165 en casos de cerrarse la operación. Las turbulencias de 2020 con el coronavirus propiciaron que los hoteleros mallorquines dudaran seriamente de la materialización de la compraventa. Sin embargo, los mexicanos honraron su opción para desembolsar los 145 millones restantes. Ahora mismo, los vendedores han percibido la cantidad íntegra y el futuro del hotel donde se alojaron Chaplin y Churchill depende en exclusiva de la saga americana. 

Según personas que han presenciado la operación en directo, Chico Pardo compra a un precio muy elevado «por estar convencido de las características únicas del activo, dado que el desembolso inicial ha de complementarse con la reforma integral del establecimiento». Las incursiones de la familia mexicana en la hostelería se centran en el Villamagna madrileño y en los cuatro establecimientos del resort Mayakoba de la Riviera Maya, desarrollado hace quince años por Juan Miguel Villar Mir a través de OHL.

El tejido empresarial controlado por Chico Pardo tiene su músculo en instalaciones portuarias. Acumula asientos en numerosos consejos de administración incluido el BBVA México, antes Bancomer. El gigante de matriz española forma parte con Santander y Sabadell del sindicato bancario que ha aportado 80 millones de euros a la compra de Formentor.

Chico Grande invierte en Mallorca a través de la andorrana Emin, donde tiene como gestor a Jordi Badia. Este ejecutivo catalán se ha implicado en la compraventa de Formentor, desde un papel gerencial. El comprador mexicano ha renunciado a una ampliación del edificio central para conformarse con «un hotel más perqueño». Representantes de la cadena Four Seasons que explotará el complejo ya lo visitaron en sus últimos años en funcionamiento, llegando al detalle de desplazar a sus especialistas en iluminación.

Fernando Chico Pardo compró los activos del amigo de Juan Carlos I

Fernando Chico Pardo compró los activos del amigo de Juan Carlos I

El propietario de Formentor tiene 68 años de edad. El imperio empresarial de Fernando Chico Pardo controla hasta nueve aeropuertos de México, incluidas las instalaciones de Cancún. En Madrid posee el Hotel Villamagna, que adquirió a su compatriota Allen Sanginés-Krause, de actualidad por su amistad con Juan Carlos I y salpicado por el escándalo de las tarjetas ‘black’ que habrían utilizado miembros de la Familia Real. En la imagen, Fernando Chico en el centro, y a la izquierda el expresidente de México, Enrique Peña Nieto.