Los pescadores de barcas de arrastre de Cala Rajada apuestan por una pesca más sostenible para el futuro y son pioneros en Mallorca en emplear aparejos más respetuosos con el medio ambiente. Se trata de las puertas que pescan en el fondo, junto con las redes, que a diferencia de las que se emplean habitualmente en este arte de pesca, no transcurren sobre el fondo marino, sino sobre una altura de unos tres metros. Además, a diferencia de las habituales que rondan 600 kilos de peso, las más sostenibles solo pesan 170 kilos. Su instalación es costosa, dependiendo de la embarcación, oscila entre 60.000 y 70.000 euros. Las primeras que se han instalado han sido gracias a unas líneas de ayudas de la conselleria de Agricultura y Pesca.

Desde hace tres semanas, la embarcación Joven Mimer ya pesca con este tipo de puertas, mientras que las de la embarcación Picaseu II permanecen en el recinto portuario, a la espera de ser devueltas, al haberse producido un error en el envío. Las otras dos embarcaciones están a la espera de subir a dique seco para terminar su instalación, que podría ser entre los meses de febrero y marzo.

Según manifiesta el patrón mayor de la Cofradía de pescadores de Cala Rajada, Pep Uceda, y propietario de la embarcación de arrastre Joven Mimer, «las embarcaciones de arrastre han tomado esta decisión, que permite que su pesca sea menos agresiva». Es su aportación a la nueva zona europea de interés comunitario por su potencial contribución a restaurar el hábitat natural, incluidos los ecosistemas y la biodiversidad de la fauna y flora silvestres (LIC), que se crea desde la Punta de n’Amer, pasando por Maó y Ciutadella, hasta Formentor. 

Adaptar estas puertas a la manera particular de pesca que tiene cada embarcación no es fácil. Todo depende de la altura de pesca del arte. Si no está a la altura idónea para la embarcación, ya no se pesca correctamente, por lo que hay que ajustarlo todo como un engranaje. Hay que probar hasta dar con los ajustes más convenientes para la pesca. 

Para su instalación los pescadores de arrastre de Cala Rajada han apostado por la tecnología de una empresa noruega, que es la encargada de suministrar todo lo necesario para que las puertas y aparejos se sincronicen correctamente. Para ello, técnicos de la empresa pasan días pescando con la tripulación y enseñando el uso de una tecnología más sofisticada, que ya está permitiendo una pesca más sostenible con el medio ambiente.

'Picaseu II' espera en el recinto portuario gabellí a incorporar las nuevas puertas.

Pedro Mercant, propietario de la embarcación Picaseu II, destaca: «Tenemos que dar pasos para pescar de manera más sostenible, ya basta lo demonizadas que nos tienen a las embarcaciones de arrastre. «A pesar de ser el tipo de pesca más regulada, nuestra intención es demostrar que queremos seguir pescado y nos modernizamos con utensilios menos agresivos para el fondo marino. Es una apuesta para el futuro, ahora estamos en prácticas y hay que esperar a ver el resultado final», sentencia.

Y es que la ventaja que destaca Mercant, en este futuro tan incierto en rentabilidad y agravado por la pandemia, es que «no sabemos si pescaremos más capturas, pero lo que sí está claro es que ahorraremos mucho combustible en la embarcación debido a la ligereza de estas puertas, y hoy en día funciona más lo que ahorras que lo que ganas de más».