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El belén más emblemático de Consell resiste a la pandemia

La representación navideña consta de 111 figuras humanas y de 150 de animales

Gabriel Crespí, con el belén elaborado este año, que puede visitarse en el Consistorio.

Gabriel Crespí, con el belén elaborado este año, que puede visitarse en el Consistorio.

Ni el coronavirus ha impedido que Gabriel Crespí Bennàsar haya cumplido con su cita tradicional de elaborar un belén monumental para los vecinos de Consell. El pasado viernes, en el segundo piso de la casa consistorial, fue inaugurado el pesebre que desde 2013 realiza Crespí.

Cuenta Crespí que se aficionó a los belenes en su niñez, con la tradición de su abuela, y dice que a los ocho años ya realizó su primera representación navideña, en su domicilio encima de la mesa de un televisor

Con el paso de los años, fue sofisticando la representación, añadiendo casas realizadas por él mismo basándose en las existentes en el pueblo. Y, así, con grandes dosis de entusiasmo, en el año 2012, ya expuso su primer belén al público en el local de Ca Ses Monges de Consell.

Al año siguiente, con 15 años de edad, el alcalde le ofreció exponer su belén en las dependencias municipales, y hasta la fecha año tras año ha ido aumentando el mismo convirtiéndose en el orgullo de los vecinos de la localidad, que no pierden la oportunidad de visitarlo anualmente.

El belén más emblemático de Consell resiste a la pandemia.

La representación navideña que expone es una réplica de las casas del pueblo. De esta forma, se puede ver una réplica de la iglesia parroquial. Según explica Gabriel Crespi, estuvo trabajando en la misma más de dos meses y poco a poco ha ido incorporando nuevos edificios.

En el año 2015 vino la gran transformación del belén, sustituyendo a los pastores que vestían como los antiguos hebreos, por la típica de Mallorca. Entonces, ya ocupó la superficie actual de 21 metros cuadrados con 111 figuras, más 150 animales.

Cada año, ha intentado incorporar nuevas edificaciones. En el mismo 2015, introdujo en la representación de la plaza del pueblo -formada por la parroquia, el consistorio y la casa de cultura- un total de dos nuevos edificios: uno, un taller de zapatos y otro, una tradicional cuchillería, como oficios representativos del pueblo.

También incorporó entonces las figuras de los dos gegants de la localidad. Otra de las viviendas que desde la primera edición del belén está representada es la finca donde se ubican las viñas de Can Ribas, con la casa señorial y la de los amos. Gabriel Crespí relata una anécdota poco conocida de la exposición: siempre hay una figura que anualmente cambia de lugar y está escondida. Esta figura representa a un fraile.

En el siglo dieciocho, era costumbre en los belenes de Mallorca poner un fraile escondido en los mismos que debía ser localizado por los visitantes. El dicho era Si has trobat el frare, has vist bé el betlem. Gabriel es un componente de la Associació de Betlemistes de Mallorca, la cual anima a sus socios a instalar esta figura, a fin de recuperar una tradición mallorquina de la misma forma que en Catalunya es toda una institución el famoso caganer. Aparte de las casas del pueblo, a lo largo de estos años ha utilizado lugares famosos de Mallorca para ambientar su representación. En 2014, hizo una representación de sa Calobra y del Torrent de Pareis, en que instaló una cueva de la adoración.

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