El Ayuntamiento de Inca ha cifrado este lunes en 1,2 millones de euros la repercusión económica que ha tenido la Covid-19 para las arcas municipales. La mayor parte de esta cantidad corresponde a la disminución de los ingresos por las modificaciones fiscales aprobadas para ayudar a los vecinos a hacer frente a los efectos económicos derivados de la pandemia.

El Consistorio inquer estima una disminución en la recaudación anual de 830.000 euros a causa del coronavirus. Concretamente, se prevé una disminución de aproximadamente 360.000 euros en las liquidaciones de precios públicos. Por otro lado, se reducirán también las liquidaciones de impuestos municipales en 305.000 euros. Finalmente, el Ayuntamiento dejará de percibir unos 165.000 euros por la derogación de la tasa de ocupación de la vía pública por terrazas, quioscos y taxis, así como por las exenciones a los padrones municipales aprobadas a causa del estado de alarma.

Por otro lado, hasta el pasado 30 de septiembre, el ayuntamiento de Inca ha invertido más de 370.000 euros en gastos directos para hacer frente a la pandemia. En esta partida se incluyen, por ejemplo, la contratación de personal para ampliar la plantilla de Servicios Sociales, la compra de material de protección o la aportación realizada en la convocatoria autonómica de subvenciones para autónomos.

“Ante la adversidad que ha provocado esta crisis sanitaria y económica, desde el Ayuntamiento hemos tenido la capacidad de poder gestionar los recursos públicos y estar junto a todos los inquers inqueres, especialmente los que más lo necesitan. Desde el primer momento, nuestro objetivo ha sido ayudar a paliar los efectos provocados por la covid-19 y contribuir a reiniciar la actividad económica y social del municipio”, explica el alcalde de Inca, Virgilio Moreno.