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La oposición recurrirá la elección del jefe de campaña del alcalde como juez de paz titular

Los tres partidos volvieron a acusar a Cifre de «pagar un favor político» al elegido

Martí Ochogavía.

Martí Ochogavía.

Los tres partidos de la oposición en el ayuntamiento de Pollença recurrirán ante los juzgados la designación del expolítico Martí Ochogavía como nuevo juez de paz titular del municipio de Pollença, una decisión adoptada en el pleno del jueves con los únicos votos del equipo de gobierno integrado por Tots per Pollença, UMP, PP y El Pi, ya que los tres grupos de la oposición, Junts Avançam, Alternativa y Podem, decidieron no participar en la votación como señal de protesta.

La elección de Ochogavía como juez de paz ya fue propuesta el pasado mes de julio por el equipo de gobierno, aunque finalmente se aplazó la votación por un posible incumplimiento del reglamento, ya que el candidato figuraba como presidente del partido Unió Mollera Pollencina en el momento de la elección. Durante el pleno de julio, la oposición ya criticó con dureza la designación de Ochogavía para el cargo, ya que había colaborado de forma activa en la última campaña electoral del partido del alcalde Cifre, a quien acusaron de pagar un «favor político» al nuevo juez de paz.

La propuesta elevada por el gobierno local al pleno del pasado jueves argumentaba que el candidato a juez de paz había presentado un escrito para justificar la «extinción» de su antiguo partido político con el objetivo de salvar la presunta incompatibilidad con el cargo de juez de paz. Cabe destacar que otras trece personas habían presentado sus credenciales para optar al cargo judicial.

Los portavoces de la oposición reiteraron que la elección de Ochogavía se ha realizado «a dedo» y «sin consenso» con el resto de partidos de la institución, rompiendo una «tradición histórica» en la designación de los sucesivos jueces de paz del municipio, según el exalcalde Miquel Àngel March, portavoz de Junts Avançam, quien añadió que la elección del juez de paz «no es una decisión política, sino el fruto de un pacto que debe responder a principios de ideneidad y no incurrir en incompatibilidades». March intentó sin éxito dejar el punto sobre la mesa para «reflexionar» y valorar de nuevo los catorce currículums presentados para consensuar el candidato más adecuado para el cargo. 

También recordaron que el propio Ochogavía, durante su etapa como regidor, fue reprobado en 2009 por el Ayuntamiento por diversas irregularidades. En este sentido, Alternativa señaló que el nuevo juez de paz «confundía lo público con lo privado y se saltaba la ley de contrataciones públicas». «Iremos donde haga falta para evitar que Ochogavía sea el juez de paz, esto no terminará aquí», aseguró el portavoz Pere Josep Coll.

El alcalde, por su parte, acusó a la oposición de «no mirarse el expediente» y negó que la elección del juez de paz se haya hecho siempre con consenso.

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