El campo mallorquín pretende replantar alrededor de un millón de almendros con fondos europeos. Este es uno de los proyectos que las organizaciones agrarias y la conselleria de Agricultura intentan incluir en el paquete de ayudas que van a llegar de la Unión Europea para intentar compensar los daños económicos generados por el coronavirus, según destaca el gerente de la patronal Asaja-Balears, Joan Simonet. La inversión necesaria para la ejecución de este proyecto se estima entre los 30 y los 40 millones de euros.

El representante del sector agrario de las islas defiende la necesidad de un plan de reconversión para «dar un empujón al almendro en Mallorca, que está muy tocado, con árboles viejos, baja rentabilidad y además golpeado por la xylella».

El objetivo es arrancar alrededor de un millón de almendros viejos en la isla para sustituirlos por nuevos y por algarrobos, con especies resistentes a la xylella. En concreto, se estima que esta operación se desarrollaría sobre una superficie de unas 10.000 hectáreas.

Plan para cuatro años

El plan diseñado desde el sector agrario de la isla fija un plazo de unos dos años para arrancar los árboles a sustituir, otros dos para dejar que los terrenos descansen, y a partir de ahí proceder a la replantación.

Joan Simonet recuerda que este plan de reconversión ya se planteó al Govern buscando que fuera financiado con la ecotasa, pero sin resultados positivos, por lo que ahora se quiere recuperar ante la puerta abierta de queja la financiación europea, y más cuando, a la vista del valor global de la misma, esos 30 o 40 millones de euros «suponen una cuantía mínima».

Desde Asaja se destaca que este proyecto se vincula a otro que Conselleria y sector también quieren desarrollar con fondos de la UE, como es el de impulsar la reutilización de aguas depuradas, ya que la mitad de las que se generan en la isla terminan vertidas en el mar, según lamenta el gerente de Asaja.

En este caso, lo que se quiere desarrollar es una red de distribución de estas aguas que comunique Palma con Llucmajor, Campos, Felanitx y Porreres, con los correspondientes ramales, para mejorar el regadío del sur de la isla. El presupuesto estimado para esta iniciativa es de unos 80 millones de euros.

Según subraya Simonet, esta iniciativa serviría también para favorecer la regeneración de los almendros en la isla, al mejorar el regadío de una zona que padece el secano más duro.