El Tots Sants marcado por la pandemia dejó una estampa inusual en los cementerios de la Part Forana: poco movimiento de visitantes, muchas, muchas flores y controles en los accesos al camposanto. Y es que tuvieron efecto las recomendaciones de las autoridades de escalonar las visitas en los días previos a la festividad que honra a los difuntos.

Protección Civil y Policías Locales fueron los encargados en los distintos cementerios municipales de velar para que se cumplieran las normas sanitarias debido a la pandemia. Con distintos puntos de entrada y salida, los voluntarios de Protección Civil eran los encargados de recordar la importancia de mantener la distancia de seguridad, un consejo que no hizo falta recordar mucho a los visitantes ya que los camposantos en esta jornada dominical eran un auténtico remanso de paz.

En Manacor, el regidor Carles Grimalt celebró que los manacorins y manacorines hubieran escalonado sus visitas. Desde el jueves hasta hoy los residentes en el núcleo confinado tienen permiso para acudir al camposanto para recordar a sus difuntos. Es una excepción que las autoridades sanitarias han tenido en cuenta a la hora de fijar las restricciones que imperan en la capital del Llevant confinada. Desde el jueves hasta el sábado acudieron a Son Coletes una media de 800 personas diarias pero este 1 de noviembre no llegaron a las 300

Entre las normas fijadas debido a la covid-19, se establecieron en la mayoría de cementerios controles de asistencia en cada uno de los accesos. Se anotaban los datos y hora de entrada, además de la hora de salida. Y ante el anuncio de límite de aforo, la mayoría de gente ha acudido a lo largo de la semana a los cementerios para evitar asistir este 1 de noviembre. En la mañana dominical el aspecto de muchos camposantos era un desierto. Precisamente, uno de los policías locales no dudó en comentar la escena: “En 30 años de servicio con días de frío, lluvia o calor nunca había visto tan poca afluencia de gente en Tots Sants».