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Lletra menuda

Límite y daño económico interior

No son los culpables, como ellos mismos pregonan y tienen todo el derecho del mundo a trabajar, pero bares y restaurantes también ejercen por naturaleza de lugar de encuentro y conversación. Además, las consumiciones son incompatibles con la mascarilla. Están en la encrucijada, en una de las primeras líneas de perjudicados de la pandemia egocéntrica.

Un confinamiento perimetral es el amurallamiento de conjunto de otras limitaciones interiores. La restauración padece uno de los más rigurosos del Manacor vallado con curva de contagios ascendente. Ayer su vía de escape para la subsistencia reventó ante la casa consistorial y al Ayuntamiento le ha tocado, otra vez, hacer de colchón y filtro. Para templar los ánimos deberá ejercer de promotor de la comida de tránsito y establecer otra frontera interior de ayuda entre los establecimientos confinados y los liberados.

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