“Bares y restaurantes no somos los culpables”. “Queremos trabajar”. Los restauradores de Manacor han estallado. Las restricciones del confinamiento obligan a cerrar interiores y reducir a la mitad el aforo de sus terrazas, eso, para quienes tengan la suerte de tener terraza. Los otros directamente, han bajado la barrera. Ayer al mediodía unos 50 restauradores protestaron ante el ayuntamiento, pocos minutos antes de la reunión entre el alcalde Miquel Oliver y representantes de la Associació de Restauradors de Manacor. En plena protesta, el alcalde respaldó a los propietarios de bares y restaurantes que se concentraron para expresar su malestar. A la concentración se unieron algunos comerciantes. El mensaje del primer edil fue claro: “Estamos de vuestra parte, sobre todo, por la situación económica”. “Quien ha dictaminado las medidas han sido las autoridades sanitarias. El Ayuntamiento no ha tenido margen para negociar”, reiteró tras las constantes preguntas de los restauradores afectados. ¿Por qué en Vila o en barrios de Palma sí se permitía un aforo en el interior?, se cuestionaban muchos. El primer edil razonó, que según las explicaciones de la conselleria, es que el contacto sin mascarilla es el principal foco de contagio. Durante la consumición, el riesgo de contagio es menor en el aire libre que en el interior de un bar. Durante los confinamientos, los técnicos han analizado las restricciones y han considerado que debían cerrarse también los interiores de los bares.

Con este panorama, el Ayuntamiento recopiló las reivindicaciones de los restauradores pero ya dejó claro que en estas dos semanas el margen de maniobra es nulo pero en el caso de que la situación se prolongue, han instado a la Conselleria a tener en cuenta el malestar del sector para que la afectación económica sea lo menor posible.

Nos ponemos a su disposición”, sentenció el alcalde. “Hoy mismo activaremos los mecanismos necesarios para establecer una línea de ayudas que quedarían delimitadas por la zona perimetral que está confinada. Intentaremos que sea lo más rápido posible para rebajar la afectación económica”, detalló el alcalde. En cuanto a la posibilidad de ampliar terrazas, tal y como se ha hecho en los últimos meses, el Consistorio estudiará junto a la Policía Local las medidas viables, si es necesario se cerrarán viales para poder incrementar la ocupación de la vía pública. También se pondrá en marcha una campaña para fomentar el take away. «Una de las cosas que se ha propuesto es emprender una campaña, que instrumentalizaremos este mismo jueves, para fomentar el consumo a través de esta modalidad», explicó Oliver.

El objetivo de los restauradores es 'hacer las cosas bien hechas y salir de esta situación en dos semanas', concretó Antoni Amengual, uno de los representantes en la reunión. En las terrazas, este primer día de confinamiento fue «desfilando gente pero claro el aforo es la mitad». El presidente de la asociación, Biel Padilla, apeló a la responsabilidad: 'Que paren de hacer botellón' para bajar la tasa de incidencia y así lograr que la situación no se alargue más de 15 días.

«Necesitamos que nos dejen luchar para sobrevivir. Un 50% de las terrazas no sirve para nada. No nos ha quedado otra que tomar la calle. Si quieren que sea así, que nos quiten de cargas. No podemos seguir pagando si nos quitan los ingresos. No pedimos dinero, pedimos que nos dejen trabajar», reclamó uno de los afectados, Tom Riera.

Por otra parte, el Teatre i Auditori de Manacor comunicó ayer su decisión de aplazar la programación hasta que mejore la situación.