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Joan Aznar: «El problema es solo uno: Xisco Duarte»

El exregidor socialista en Felanitx habla sin tapujos y cuenta su versión de la crisis del pacto ‘felanitxer’: «El PSOE quedó inmóvil»

Joan Aznar, el día en que anunció que abandonaba las filas socialistas. R. F.

Tras doce días de silencio, Joan Aznar ha hablado. El que fue secretario general de la agrupación socialista de Felanitx ha desgranado su versión de la crisis del pacto en el ayuntamiento de Felanitx. Tras su salida de las filas socialistas, el ahora regidor del grupo no adscrito en el Ayuntamiento aún sigue en el equipo de gobierno junto al alcalde regionalista Jaume Monserrat y la regidora de El Pi Melanie Mesquida a la espera de un nuevo pacto que proporcione la estabilidad necesaria para pilotar el Consistorio. En su comunicado, Aznar deja muy claro que el problema de la crisis de gobierno ha sido solo uno. «No ha habido discusión política entre los tres partidos del pacto en 15 meses. No es un problema entre partidos. El problema es solo uno y tiene nombres y apellidos: Xisco Duarte Barceló».

«¿Alguien cree que lo sucedido en la Sala es un problema político?», se pregunta Joan Aznar, que ha sido acusado por sus hasta ahora compañeros de fila de tránsfuga y de ser el desencadenante de los problemas internos de la formación con su marcha. «El pacto, 15 meses después de haber empezado a andar, tenía encarrilados gran parte de sus proyectos comunes», desgrana, pero «somos personas y tenemos un límite». «Duarte ha sobrepasado nuestros límites con su prepotencia, manipulación, mala fe y sus formas desleales hacia cada uno de los integrantes del pacto, incluidos sus compañeros de partido Damiana Massutí y yo mismo. Se ha librado Gràcia González que le ha bendecido cada una de sus fechorías», relata sin tapujos un Joan Aznar que lamenta la falta de «autocrítica» del PSOE, un partido que ha declinado valorar las palabras de su ya exsecretario general de la agrupación local ahora pilotada por una gestora.

«Hace meses que los portavoces del Bloc [Miquel Lluís Mestre, «el primero en poner nombres y apellidos al culpable de que se rompiera el pacto: Xisco Duarte»] y El Pi (Jaume Monserrat) sabían que aguantaba en el PSOE porque lo mejor que podía hacer era intentar hacer comprender al partido que la salvación del pacto pasaba por una difícil decisión: Xisco Duarte no podía seguir. Él debía dar un paso atrás por el bien común de Felanitx, pero el partido ha puesto el bienestar de una persona por delante del bienestar de Felanitx, del pacto, del partido y de la agrupación. No creo que sea un valor socialista», zanja. «Con su actitud, el PSOE ha demostrado que la política municipal y las agrupaciones locales importan poco», añade. Y «aquí llega mi dimisión» ya que «el PSOE quedó inmóvil ante este problema que impedía trabajar». «Mi dimisión le dio al PSOE otro culpable que no fuera Xisco Duarte. El PSOE está contento pero a la vez ha hecho que todo el mundo moviera ficha y en breve habrá un nuevo pacto», relata Aznar ya que ayer fue un día de reuniones entre partidos para encontrar una gobernabilidad en el Consistorio. «El Ayuntamiento volverá a funcionar y yo, a quien han calificado de tránsfuga y culpable, tendré la conciencia muy tranquila», sentencia un Joan Aznar que detalla cronológicamente los hechos que le abocaron a abandonar su partido. Y es que, según relata, fue el 25 de abril cuando Duarte solicitó al alcalde que le destituyera. «La excusa era una mentira de que había sido denunciado poniendo en boca de funcionarios palabras que nunca pronunciaron». También, prosigue, pidió la destitución de Damiana Massutí con la intención de desviar la atención haciéndola pasar por culpable de lo que sucedía, que «no era otra cosa que el hartazgo de todos de su prepotencia y deslealtad».

Ronda de contactos La música entre PP y El Pi «no ha desafinado»

La de ayer fue una jornada de reuniones en busca de una estabilidad en el Ayuntamiento. La primera toma de contacto entre PP y El Pi no desafinó. «Habrá una nueva reunión esta semana. Todo queda abierto. La música que hemos tocado no ha desafinado. No hay pacto cerrado y mucho trabajo por hacer», resume la popular Catalina Soler. El alcalde valorará las reuniones para después tomar una decisión. 

El 19 de agosto se convocó una reunión de pacto donde quedó claro que las fechorías de Duarte habían sido demasiadas y el resultado fue que «el melón estaba más podrido de lo que creíamos: mentiras, medias verdades, desacreditar a compañeros en público, manipulación de palabras de funcionarios,amenazas...».

«Todo es perfectamente demostrable”, advierte el edil que continuará como regidor no adscrito. «No entregaré mi acta, la pueden pedir mil veces que mil veces responderé que es mía y que tengo votantes que me eligieron como Joan Aznar sin importar las siglas del PSOE», zanja para después confesar que aún no sabe si formará parte del nuevo pacto. «Dialogaré si me llaman pero sé que puedo ejercer una oposición responsable». Su escrito acaba pidiendo que el PSOE ponga fin a sus amenazas. «Si su guerra acaba aquí, yo también la finalizaré», sentencia en su nota, que sí ha valorado el grupo municipal socialista, que ha asegurado que «no entiende el odio personal hacia Xisco Duarte ni tampoco su renuncia que no tiene ningún planteamiento político ni de futuro». Eso sí, su antiguo grupo le ha pedido que «no contribuya a dar el poder del gobierno en el PP».

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