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Jaume de Puntiró, cuarenta años de viticultura sostenible

El ‘celler’ de Santa Maria inició su actividad en el año 1979 por iniciativa de Jaime Calafat Nadal comercializando vino a granel y actualmente es una de las bodegas más consolidadas

Pere Calafat, copropietario de la bodega, en una imagen reciente.

Pere Calafat, copropietario de la bodega, en una imagen reciente.

Jaume de Puntiró, cuarenta años de viticultura sostenible

La bodega Jaume de Puntiró de Santa Maria celebra en este año 2020 sus primeros cuarenta años de vida como uno de los cellers más consolidados de la comarca vinícola del Raiguer.

En el año 1979, Jaime Calafat Nadal, precisamente conocido en la localidad como Jaume de Puntiró, abrió un celler y se inició en la elaboración de vino. En aquella fechas existían en Santa Maria trece bodegas más que se dedicaban a la venta del vino a granel. Como sigue ocurriendo en la actualidad, se colocaba un brote de pino para anunciar a los vecinos que ya se disponía del esperado vi novell.

A principios del año 1981, el celler de Jaime Calafat legalizó el nombre con el cual se conoce actualmente la bodega, a pesar de que todo el mundo ya la conocía con el nombre de Jaume de Puntiró, continuando con la tradición de la venta del vino a granel.

Era el año 1992 cuando los hermanos Bernat y Pere Calafat se hicieron cargo de la dirección del celler, modernizando las instalaciones y el funcionamiento, siendo uno de los primeros de Santa Maria que se inició en el embotellamiento de sus caldos para destinarlos a la venta, dando un importante impulso a la bodega ya con el nombre que tenía desde el año 1981 y que ha llegado a nuestros días.

Más oferta

Paso a paso, la bodega ha ido incrementando su oferta de vinos, tanto blancos como tintos y rosados, y en este año 2020 ha presentado su primer vermut, el Vermout Puntiró. De las treces bodegas que existían en el año 1979, año de la fundación, a día de hoy únicamente existe con un poco más de antigüedad la conocida como de Can Vinagre. Los otros once cellers ya han desaparecido. En los inicios de la bodega, Jaume Calafat controlaba y efectuaba la vendimia en tres viñas de su propiedad, Sa Vinya Vella, Can Cervi y Can Quart. Con el paso de los años se han ido incorporando otras siete, en este caso en régimen de alquiler, todas ellas ubicadas en el municipio de Santa Maria. Así, los hermanos Calafat disponen actualmente de un total de diez viñas que cultivan y cuidan para la producción de vino.

Los hermanos Calafat, Pere y Bernat, desde jóvenes ya trabajaron tanto en la vendimia como en en el uso de la prensadora manual, así como manejar el tractor, ayudando a su padre, hasta que en el año 1992 se hicieron cargo de la dirección de la bodega y todo el trabajo tanto administrativo como manual que conlleva la dirección del negocio.

Actualmente, es la única bodega de Santa Maria que realiza una producción ecológica dirigida a restaurantes de nuestras islas. También comercializan los vinos en algunos países europeos, principalmente Alemania.

La actividad de la bodega no solamente se ha dedicado a la elaboración de vinos. También es conocida en Santa Maria por sus jornadas culturales. En los inicios hacían actos de forma esporádica, aunque desde hace diez años organizan una actividad cultural al mes como poesía, literatura, pequeñas obras de teatro en la tienda, combate de gloses o talleres de cocina entre otras, así como una excursión anual también de carácter cultural.

Ahora, con motivo de la celebración de los cuarenta años de la bodega, semanalmente editan un cartel que dan a conocer a través de las redes sociales a sus clientes y amistades. El primero que se editó fue antes de iniciar la vendimia de este año, y el último se presentará antes del inicio de la cosecha del próximo año.

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