El 'cap de fibló' que el sábado atravesó Valldemossa, Esporles y Bunyola obligó a suspender los servicios del Ferrocarril de Sóller después de que media docena de pinos que cayeron sobre la vía derribaron 1.500 metros de la catenaria aérea. La empresa trabaja desde el mismo día para despejar la vía y en reparar los daños que necesitarán de dos semanas para su normalización.

El servicio de trenes permanecerá suspendido hasta la segunda quincena de septiembre, según las previsiones que realiza el Ferrocarril, que ayer calificó de "muy importantes" los daños que sufrió la infraestructura ferroviaria en el tramo comprendido entre la estación de Bunyola y el apeadero de Caubet.

Los daños más importantes se localizaron en la catenaria, el cable eléctrico que subministra la energía a los convoyes, en tanto que un tramo lineal de unos 1.500 metros quedó literalmente destrozado. Además de la caída de los cables de cobre, los árboles que tumbaron sobre la vía provocaron destrozos a unos 40 palos que sujetan el cableado, dañando especialmente los aisladores y los soportes metálicos. También se registraron varias roturas del cable feeder y del cable sustentador de la línea de contacto.

El servicio de trenes quedó suspendido tan pronto como se produjo el vendaval. Pese a los importantes daños, la suerte estuvo a favor del tren de Sóller, que cuando se produjo el 'cap de fibló' se había parado en el apeadero de Caubet (a un kilómetro de distancia de la zona cero) ya que la intensa lluvia impedía al maquinista pilotar con seguridad el convoy que se dirigía a Sóller. La fortuna evitó un daño mayor y permitió que los pasajeros pudieran apearse del tren en la parada de Caubet. Autobuses fletados por la compañía les llevaron hasta el final del trayecto.

Desde el pasado sábado, la máquina de tren y sus seis vagones permanecen bloqueados en el apeadero, a la espera que los trabajos de reparación de la vía permitan arrastrarlo hasta la estación de Sóller.

200.000 euros en daños

Los daños que causó el temporal a la infraestructura de la vía férrea podrían tener un coste de reparación de más de 200.000 euros, según las primeras estimaciones de la compañía.

En un comunicado, el tren anunció la cancelación indefinida de los servicios debido a los daños ocasionados por el tornado.

"La situación es realmente grave ya que, además de los daños gravísimos y de la elevada inversión a la que tendremos que hacer frente para solventarlos, hay que sumar una temporada desastrosa", lamentó el presidente de Ferrocarril de Sóller, Óscar Mayol.