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El laberinto político de Maria de la Salut

El gobierno municipal, en minoría, topa con el no a sus cuentas por parte de una oposición que negocia una moción de censura

El alcalde de Maria de la Salut, Biel Mas (El Pi).

El alcalde de Maria de la Salut, Biel Mas (El Pi). @libertysoundshq

El gobierno municipal de Maria de la Salut, formado por El Pi y el PSOE, se encuentra en una difícil encrucijada, que viene definida por las dificultades que está teniendo para aprobar los presupuestos en un año marcado por la emergencia sanitaria y por la posibilidad de que tenga que hacer frente a una moción de censura.

El equipo de gobierno cuenta con cinco ediles, mientras que XMaria -de orientación progresista- y el PP suman seis concejales (tres cada uno). El portavoz del PP local, Jaume Ferriol, reconoce que mantiene conversaciones con el otro grupo opositor para formar mayoría alternativa. "No puedo decir si [esa negociación] llegará a buen puerto. Pero sí puedo decir que soy optimista", afirmó.

Consultado por este diario, el alcalde de la localidad, Biel Mas (El Pi), vincula ambos factores: el bloqueo presupuestario y la negociación sobre la moción de censura. Él considera que en el no a las cuentas municipales en el último pleno subyace el intento de la oposición de desgastar al gobierno municipal para justificar mejor la necesidad de una moción de censura.

"Está claro que hay un objetivo de desgastarnos para presentar la moción. Si no, no tiene sentido. Habíamos hecho reuniones previas. En la última, lo habíamos consensuado todo. El día del pleno, sin dar argumentos sobre el presupuesto, dijeron que no", declara Mas, quien recalca que su única preocupación es que el retraso en la aprobación de los presupuestos pueda afectar a dos subvenciones que iba a recibir el municipio.

"Tenemos dos subvenciones que peligran si no se aprueban los presupuestos. Una de ellas es la construcción de la 'escoleta' de cero a tres años, que está vinculada a un informe de evaluación de estabilidad presupuestaria de 2020. La otra procede de la subvención de plazas turísticas con la que se financiaría el asfaltado de caminos rurales", expone el alcalde.

La postura del PP

Por parte del PP, Ferriol no descarta un posible apoyo a las cuentas municipales si se introducen algunas modificaciones. En este sentido, recuerda que hay dos obras pendientes de ejecutar entre las elegidas en consulta popular en otra legislatura: un paseo para llegar al cementerio municipal y la dotación de una red de aguas fecales para una calle del pueblo. Asegura también que pidieron una actualización salarial para el personal del Ayuntamiento, al igual que insta al gobierno municipal a demostrarles que la no aprobación de los presupuestos condiciona la llegada de las mencionadas subvenciones.

En referencia al estado de las conversaciones con XMaria por una posible moción de censura, el portavoz popular afirma que éstas continúan. Y, cuando se le pregunta por la aparente contradicción de que formaciones políticas de diferente signo lleguen a tal acuerdo, responde: "Los pueblos no son como el Govern o el Consell, donde los partidos son como agua y aceite. Aquí es un tema más de personas. No influyen tanto las marcas políticas".

Desde XMaria, su portavoz, Guillem Jordà, lamenta la actitud del gobierno municipal durante la negociación de los presupuestos. "Gobiernan como si estuviesen en mayoría, pero no es así. Están en minoría", argumenta Jordà. Este concejal critica que no se haya cumplido con los compromisos salariales con el personal municipal, al tiempo que asegura haber mantenido "alguna conversación" con el PP, sin profundizar más en la cuestión.

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