Este verano se cumplen 75 años de la apertura de la emblemática tienda de souvenirs, ubicada en la céntrica Plaça de s'Aljub de Porto Cristo. Se trata del primer negocio de tales características instalado en la zona del Llevant, en el año 1945, por iniciativa de Maties Llabrés Florit, y, por las referencias que se tienen podría ser la segunda tienda dedicada a esta actividad en toda Mallorca.

Así lo explica Margalida Bonet Llabrés, conocida popularmente como Tita de Can Llabrés, nieta del avispado comerciante, que hoy sería considerado un nuevo emprendedor: "Can Llabrés lo fundó mi abuelo materno Maties Llabrés Florit en el año 1945, con el nombre original de 'Establecimientos Mallorca'. Mi abuelo materno era natural de Sencelles y siendo muy joven, marchó a SencellesPalma, explica.

El matrimonio Llabrés-Giménez, con su hija pequeña, decidieron trasladarse a Manacor, donde él trabajó de dependiente, también en una tienda de tejidos. "Pero era un hombre muy emprendedor y decidió establecerse por su cuenta y pensó en Porto Cristo como lugar ideal para montar su negocio, visto que comenzaban a llegar turistas y vio como una buena oportunidad de futuro abrir una tienda de souvenirs.

Dudas iniciales

Maties tuvo que escuchar numerosos comentarios en contra de su idea, o dudando de sus resultados. Incluso su mujer "se sentía muy preocupada por los rumores que circulaban por el pueblo que no le daban al negocio dos meses de vida. Al cabo de unos meses, el abuelo le dijo a su mujer que les dijera a todos los que no confiaban en la buena marcha del negocio que, además de no morirse de hambre, hasta podrían comer langosta", recuerda la nieta del fundador.

Tita comenta que el negocio les fue viento en popa. Entonces solamente abrían los días en los que estaba programada una visita a las cuevas del Drach, principal reclamo turístico del Port, los miércoles y los domingos. En la tienda vendían cestas de palmito, collares de perlas y, sobre todo, objetos de madera de olivo. También apunta que la tienda ha dado trabajo a mucha gente. Algunos de los empleados son miembros de una misma familia, algo "de lo que nos sentimos orgullosos, pues a todos los hemos tratado como miembros de nuestra propia familia", asegura la nieta del fundador de la tienda.

Tita trabajó en el negocio familiar durante 25 años. Actualmente están al frente de la tienda Toni Bonet, hermano de Tita, y su mujer Cati Mascaró. Sigue siendo una tienda de regalos actualizada con otra clase de artículos de vanguardia, objetos decorativos y otros complementos.

Después de todos estos años, la tienda sigue siendo Can Llabrés, un establecimiento de tercera generación familiar que cumple su 75 aniversario en la que tal vez sea la más incierta temporada turística vivida en su larga historia a causa de los efectos de la pandemia del coronavirus.

Pedro Bonet 'Fai'

Hasta el año 1998, el negocio estuvo regentado por los padres de Tita: su madre Margalida Llabrés y el popular y apreciado Pedro Bonet Fai, una persona por el que su hija sentía especial estima y admiración.

Historia viva del Port de Manacor y perfecto conocedor de la idiosincrasia porteña, Pere Fai se involucró en diversas facetas a lo largo de su vida, todas relacionadas con el desarrollo socioeconómico y turístico de su querido Porto Cristo natal.

A los 14 años se inició en el ejercicio de la pesca realizando las tareas de al.lot de barca en la embarcación Sant Bartomeu, dedicándose a la profesión de pescador hasta el año 1955. Pedro Bonet murió el 5 de junio del pasado año.