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Transporte público

SFM 'jubila' automotores históricos del tren de Mallorca

Las unidades diésel de la serie 61 ceden ante la electrificación de las líneas ferroviarias

Automotores de la serie 61 en la estacion de Son Rullán.

Automotores de la serie 61 en la estacion de Son Rullán. aafm

Después de 25 años en funcionamiento en la red ferroviaria mallorquina, Serveis Ferroviaris de les Illes Balears (SFB) decidió jubilar. Debido a la electrificación de las líneas, estos automotores diésel dejan paso a la serie 81, formada por unidades eléctricas.

Hasta este momento estaban en funcionamiento nueve automotores dobles y tres triples de la serie 61, que cubrían la línea a Manacor, la última que se ha electrificado. Sin embargo, llegó a haber 22 unidades de esta serie circulando por todas las lineas de Mallorca.

Los automotores diésel de la serie 61 fueron los primeros equipados con megafonía y con la nueva imagen del TIB con los característicos colores rojo y amarillo. Tal y como explicó la Associació d'Amics del Ferrocarril de les Illes Balears (AAFIB), la adquisición de estos automotores supuso "un cambio de confort importantísimo".

Esta serie inició su servicio comercial en 1995, en sustitución de los veteranos automotores Ferrostal, y continuamente tuvo que hacer frente al aumento de viajeros y estaciones.

Inicialmente, el SFM recibió cuatro unidades dobles, y dos años más tarde otras dos. Para ganar más capacidad de viajeros por la reapertura de la línea de Sa Pobla, en el año 2000 convirtieron las unidades dobles en triples con cuatro remolques. Del mismo modo, en 2002 recibió otras cuatro unidades dobles más para hacer frente a una fuerte reestructuración de los horarios debido a la reapertura de la línea de Manacor.

A pesar del incremento constante de automotores, la cantidad seguía siendo insuficiente, con lo que llegaron otras dos unidades triples en 2003, y diez dobles en 2005.

La electrificación parcial de las líneas del SFM supuso la paralización de la mitad de la flota de estos automotores, de modo que los más veteranos dejaron de prestar servicio comercial y fueron puestos a la venta.

"La vida útil de un automotor es larga, 25 años no es mucho", detalló la AAFIB, por ello una parte se vendió a Francia y otra mayor a Kenia.

Al resto de automotores le hicieron un cambio de imagen exterior y una gran reparación, dejándolos con las condiciones óptimas de circulación. No obstante, la finalización de la electrificación a finales de 2018 provocó el arrinconamiento de estas unidades y la puesta a la venta de casi la totalidad del parque móvil de la serie 61.

Debido al valor patrimonial e histórico de estas unidades, el SFM optó por preservar una unidad triple, que será rehabilitada y podrá ser visitada en el Espacio Museístico de los Trenes de Mallorca, en Son Carrió.

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