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Sa Pobla

El martes de Pascua más triste de Crestatx

Sa Pobla se resigna a pasar este día tan señalado sin celebrar el 'Pancaritat' más multitudinario

Una imagen de la entrada de un solitario Crestatx, ayer.

Una imagen de la entrada de un solitario Crestatx, ayer. j. payeras

Insólita, bucólica y melancólica era la imagen que presentaba la ermita de Crestatx y sus alrededores en un día tan señalado para los poblers como el del Pancaritat del martes de PascuaPancaritat . Tal vez se trate de la romería más concurrida y más festiva de todas las que se celebran en la isla. El 14 de abril de este año quedará grabado en la mente de los poblers y pobleres como el día en que la pandemia del coronavirus los mantuvo encerrados en sus hogares, sin poder elaborar en grupo los tradicionales calderons d'arròs.

Como se habrá dicho tantas veces, Crestatx es más que un sentimiento pobler. La devoción de los habitantes arranca antes de que sa Pobla de Uyalfás fuera declarada villa por el Rey Jaime II, en el año 1300. El documento más antiguo conocido que menciona el oratorio de Crestatx data del año 1265, lo cual hace pensar que este debió levantarse antes de la Reconquista catalano-aragonesa.

Según datos históricos documentados, "esta iglesia de gusto arcaico y sencillo, fue la primera parroquia de sa Pobla (...) Después de que el Rei en Jaume II la hubo declarada villa real, entonces caserío con aspecto de villorrio, sus moradores empezaron a alejarse de Crestatx en busca de tierras más fértiles y próximas a s'Albufera, levantando un nuevo templo un poco más lejos. Pero nunca olvidarían a su Santa Margalida estimada, que si antes presidía ese receso de devoción, más adelante ampararía todo el término como patrona de sa Pobla."

Celebraciones centenarias

Por lo que respecta a las multitudinarias celebraciones festivas y religiosas, se tiene constancia de que, ya en el siglo XIV, se celebraba allí la fiesta de Santa Margalida y otra de la que no se consigna fecha.

En el siglo XVII se estimularía, todavía más, la devoción, cuando el Papa Pío VI le concedió rescripto de jubileo. Un documento del siglo XVI afirma que en aquellos días de fiesta en Crestatx, "no quedaba ninguna persona en el pueblo, excepto los más viejos y enfermos."

Inevitablemente aquellas celebraciones de las que hablan las crónicas de principios del siglo XIX fueron decayendo con el paso del tiempo. Así, en la década de los sesenta, la celebración de la fiesta de Pascua en Crestatx había decaído notablemente en su espíritu.

No obstante, más adelante se estudió la forma de revitalizar la fiesta. Se aportaron iniciativas como antiguos juegos populares, concursos de arroces o actuaciones folclóricas, además de los actos religiosos como la procesión en romería y la misa solemne.

Una de las iniciativas que tuvo un gran poder de convocatoria fue la organización del certamen de cançons del camp cançons del camppor iniciativa de Alexandre Ballester. El martes de Pascua de 1962 se celebró en Crestatx el primer concurso. Desde entonces, la fiesta fue convirtiéndose en una cita obligada que solo se había suspendido por mal tiempo.

Iniciativa en las redes

Sa Pobla vivió ayer su Crestatx a través de las redes sociales. La misa se realizó a través de 'streaming' y el Consistorio animó a la ciudadanía a enviar las fotos de sus camisetas, del típico 'arròs brut' y de las 'corregudes'. Distintos 'xeremiers' tocaron desde sus casas. El día se dinamizó también con un tardeo en la radio municipal con seis DJs.

Ayer, un día señalado en sa Pobla, tocaba 'fer poble' desde los domicilios.

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