El equipo de gobierno de Sóller ha acordado paralizar la ejecución de algunas inversiones previstas en sus presupuestos para dar cumplimiento al plan económico municipal. Además, algunas de estas actuaciones "no casan" con la línea política del actual gobierno del PP-Cs.

Esta medida afecta a actuaciones que todavía están sin ejecutar en el presupuesto de 2019, como la creación de una pista deportiva en la plaza de Sa Calatrava que costaba 59.000 euros; mejora de diversas calles; obras en el museo de ciencias o la instalación de un reloj de control para los trabajadores.

Según Andrea Pomar, edil de Hacienda, el recorte permitirá dar cumplimiento al plan financiero. Este plan fue aprobado con el fin de paliar la desviación al alza que había experimentado la regla de gasto. El incremento de las partidas hizo que Sóller incumpliera el mandato de Hacienda, que le obligó a aprobar un plan financiero para 2018 y 2019.

Los servicios económicos han comenzado a trabajar en los presupuestos de 2020, en tanto para el gobierno de Carlos Simarro le corre prisa aprobarlos para no perder dos inversiones que suman 600.000 euros.