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Lletra menuda

Incivismo y laxitud en el control

Incivismo y laxitud en el control

Incivismo y laxitud en el control

La noche siempre ha sido espacio atractivo para quienes actúan por libre, al margen de la norma y sin más miras que el egocéntrico beneficio del momento. Es así porque quienes se amparan en la oscuridad tienen el mismo color traidor que ella.

No queda más remedio que desconfiar de la noche porque los furtivos se crecen y operan sobre su negro disfraz. No puede extrañar por tanto que los juerguistas del incivismo, irreverentes con el santuario natural, hayan querido profanar s'Albufera con fuego de alto riesgo y pesca prohibida. Extraña en cambio que lo hayan conseguido, que la denuncia de las fechorías venga de una entidad ecologista internacional y que la Conselleria siga bostezando sobre su permisividad de facto. Sí, lo sabíamos, ahora vamos a intensificar la vigilancia vienen a decir.

S'Albufera es sensible y frágil en su propia naturaleza pero, además, está en una zona trastocada por la presión turística y el tráfico. Todas sus puertas están abiertas para quien no conoce el umbral del respeto y el valor colectivo. Por eso resulta incomprensible que esté a la intemperie de la noche abierta a rapaces humanos.

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