Una familia británica de estafadores había viajado a Santa Ponça de vacaciones con la intención de colocar libras falsas para hacer sus pagos. Establecimientos de cambio de divisas y supermercados fueron sus principales víctimas. Agentes de la Guardia Civil han detenido a los cinco integrantes del núcleo familiar por un presunto delito de falsificación de moneda.

La llegada de esta familia de vacaciones en Mallorca se había convertido en el pretexto para colocar los billetes de libras falsificadas. Solían utilizar preferentemente billetes de 50 libras, equivalentes a 56,69 euros cada uno. Los establecimientos de cambio de divisas eran sus víctimas primigenias. También sufrió estragos un supermercado próximo al hotel donde se alojaban.

Los falsificadores pagaron una botella de agua en un supermercado con uno de los los billetes falsos de 50 libras. Recibieron el cambio en euros, en moneda de curso legal. Sin embargo, este hecho hizo sospechar al dependiente desde un primer momento. Tras examinarlo detenidamente, se dio cuenta de que era falso y avisó a la Guardia Civil.

A continuación, agentes del instituto armado localizaron y detuvieron a los cinco miembros de esta familia británica. Los efectivos les intervinieron 400 euros de curso legal, que habían obtenido a cambio de pagar con sus falsificaciones de libras.

Hasta el momento la Guardia Civil ha recuperado 17 billetes de 50 libras falsificadas, 850 libras. Al cambio alcanzarían un valor de 963,758 euros. Las falsificaciones son de alta calidad y presentan un tacto muy similar al papel moneda. También han reproducido las marcas de agua y otros sistemas de seguridad para hacerlos más creíbles. Estos elementos dificultaban sobremanera su detección y facilitaba que los pudieran poner en circulación sin despertar sospechas.